El escritor irlandés John Banville ha declinado participar en el Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur-Alh de Granada. El autor, que sacó una novela recientemente, Los infinitos (Alfaguara) tenía previsto clausurar el próximo domingo el certamen con una conversación sobre lenguaje, memoria y arte.
Su decisión llega tras la polémica generada por la cancelación de la escritora argentina Ariana Harwicz después de que así lo solicitaran la Red Universitaria por Palestina de Granada y otros grupos en defensa de Gaza por los posicionamientos públicos de la autora sobre Israel y su oposición al boicot cultural.
Fuentes de la organización de Cultur-Alh han confirmado a EFE que Banville no participará finalmente en el festival, aunque no han detallado los motivos. La ausencia de este autor, que era uno de los invitados estrella, se conoce después de que más de 350 personalidades de la cultura, entre ellas Fernando Savater, Piedad Bonnett, Óscar Tusquets, Andrés Trapiello y María Negroni, hayan suscrito un manifiesto contra las cancelaciones tras la exclusión de la escritora argentina.
La declaración, difundida en un comunicado por la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), defiende la libertad de expresión y el pluralismo y rechaza que las posiciones públicas de un autor sean motivo para excluirlo de un encuentro cultural.
Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror», dice Ariana
Tras ser retirada de la programación de Cultur-Alh, Ariana Harwicz, que iba a ofrecer la charla Oponerse al mundo, junto a Jesús Ortega, manifestó que la organización le trasladó que no podían garantizar su seguridad si mantenían la celebración del encuentro literario. «Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror. Yo quería ir igual aunque hicieran una manifestación, dijeron que sería peligroso. Será un Festival sin disidencia. Qué pena por los estudiantes», escribió en la red social X.
La Universidad de Granada, una de las instituciones colaboradoras de Cultur-Alh junto al Ayuntamiento de la ciudad, el Instituto Cervantes, Acción Cultural Española y la Fundación de las Tres Culturas, ya se desmarcó hace unos días de la retirada de Harwicz del cartel. La Universidad manifestó que la decisión de cancelarla fue de la dirección del festival y que la institución académica, abierta al «pensamiento crítico», no la comparte.
Sientes una gran soledad y temes que devuelvan tus libros, tu editorial no responda, dejes de ser invitada», explica Ariana
En una entrevista concedida al diario El País, Ariana Harwicz, ha dicho: «Cuando empiezan las expulsiones se atraviesa un gran miedo, no solo por parte del expulsado, sino también de los demás. Sientes una gran soledad y temes que devuelvan tus libros, tu editorial no responda, dejes de ser invitada. La Universidad de Granada que monta el festival no me protegió», acusa.
«Lamento que escritoras feministas invitadas al festival me hayan señalado y que haya sido un hombre, Banville, quien se solidarizó conmigo. Si perteneciera a otra minoría nadie me hubiera hecho esto. En el ámbito de la cultura se justifica la cancelación a los judíos. La cultura no es militancia, es disentir», ha manifestado.
La escritora judeoargentina fue instada a no acudir, a pesar de estar invitada, por temor por su seguridad, según le dijeron fuentes de la organización.
El escritor irlandés John Banville ha declinado participar en el Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur-Alh de Granada. El autor, que sacó una novela recientemente, Los infinitos (Alfaguara) tenía previsto clausurar el próximo domingo el certamen con una conversación sobre lenguaje, memoria y arte.
Su decisión llega tras la polémica generada por la cancelación de la escritora argentina Ariana Harwicz después de que así lo solicitaran la Red Universitaria por Palestina de Granada y otros grupos en defensa de Gaza por los posicionamientos públicos de la autora sobre Israel y su oposición al boicot cultural.
Fuentes de la organización de Cultur-Alh han confirmado a EFE que Banville no participará finalmente en el festival, aunque no han detallado los motivos. La ausencia de este autor, que era uno de los invitados estrella, se conoce después de que más de 350 personalidades de la cultura, entre ellas Fernando Savater, Piedad Bonnett, Óscar Tusquets, Andrés Trapiello y María Negroni, hayan suscrito un manifiesto contra las cancelaciones tras la exclusión de la escritora argentina.
La declaración, difundida en un comunicado por la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), defiende la libertad de expresión y el pluralismo y rechaza que las posiciones públicas de un autor sean motivo para excluirlo de un encuentro cultural.
Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror», dice Ariana
Tras ser retirada de la programación de Cultur-Alh, Ariana Harwicz, que iba a ofrecer la charla Oponerse al mundo, junto a Jesús Ortega, manifestó que la organización le trasladó que no podían garantizar su seguridad si mantenían la celebración del encuentro literario. «Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror. Yo quería ir igual aunque hicieran una manifestación, dijeron que sería peligroso. Será un Festival sin disidencia. Qué pena por los estudiantes», escribió en la red social X.

La Universidad de Granada, una de las instituciones colaboradoras de Cultur-Alh junto al Ayuntamiento de la ciudad, el Instituto Cervantes, Acción Cultural Española y la Fundación de las Tres Culturas, ya se desmarcó hace unos días de la retirada de Harwicz del cartel. La Universidad manifestó que la decisión de cancelarla fue de la dirección del festival y que la institución académica, abierta al «pensamiento crítico», no la comparte.
Sientes una gran soledad y temes que devuelvan tus libros, tu editorial no responda, dejes de ser invitada», explica Ariana
En una entrevista concedida al diario El País, Ariana Harwicz, ha dicho: «Cuando empiezan las expulsiones se atraviesa un gran miedo, no solo por parte del expulsado, sino también de los demás. Sientes una gran soledad y temes que devuelvan tus libros, tu editorial no responda, dejes de ser invitada. La Universidad de Granada que monta el festival no me protegió», acusa.
«Lamento que escritoras feministas invitadas al festival me hayan señalado y que haya sido un hombre, Banville, quien se solidarizó conmigo. Si perteneciera a otra minoría nadie me hubiera hecho esto. En el ámbito de la cultura se justifica la cancelación a los judíos. La cultura no es militancia, es disentir», ha manifestado.
20MINUTOS.ES – Cultura
