Las nuevas normas se basan en las políticas imperiales de la última temporada pero se aplican ya en la vida íntima, empresarial, local, etc. Son universales.
1- Atacar con todo enseguida.
2- ¡No atascarse en el fango!
3- Si te atascas, no lo admitas: glosa los beneficios del atasco: ganar más dinero, nuevos negocios, etc.
4- Si te falta ímpetu o motivación para los pasos anteriores recurre a tu aliado más loco*.
5- Enriquécete tú. En caso contrario creerán que no te identificas con el Estado, que su suerte no te importa, etc. Eso reforzará tu motivación para no ceder el poder y hacerlo hereditario. Promételes su parte a tus familiares y allegados… sin dejar de amenazarlos.
6- Cuanto antes elimines o neutralices mediante el terror a tu posible oposición interior, mejor. Al principio viene bien eliminar a colectivos elegidos al azar (o por encuestas) para que vean que vas en serio.
7- Aranceles e impuestos a saco (a los pobres). Si alguna autoridad residual que se resiste al punto anterior ordena devolverlos, no hagas caso (excepto para eliminarla cuanto antes).
8- Insulta y veja a aliados y proxis. Combina la humillación con leves dosis de halago falso seguido de nuevas amenazas y cobros.
9- Vincula tus fechorías con un componente religioso, rodéate de santones y jerarquías de modo que hagan bulto y se anulen unos a otros.
10- Reniega enseguida de organismos internacionales e inventa otros (siempre que se entienda que no tienen ninguna función más que parodiar a los que has eliminado).
Estas diez reglas dan por hechas algunas evidencias técnicas:
11- Las inteligencias artificiales –IA’s– y otros inventos solo prosperan si se enfocan a la guerra; en caso contrario se dispersan y se estancan.
12- El dinero necesita sostenibilidad previsible y también impulsos basados en reglas de sustos o shocks (en vez del clásico susto o muerte, aplica el susto y muerte).
*La duda sobre el atasco de la campaña contra Irán se resuelve por aplicación del punto 4: recurre a tu aliado más loco. EEUU no tiene motivación existencial para perseverar en lo de Irán, por eso necesita al socio israelí que, tal como ha hecho en Gaza, va a por todas.
Como siempre, hay un punto 13… ¡pero es de pago!
«Enriquécete tú. En caso contrario creerán que no te identificas con el Estado, que su suerte no te importa, etc. Eso reforzará tu motivación para no ceder el poder.»
Las nuevas normas se basan en las políticas imperiales de la última temporada pero se aplican ya en la vida íntima, empresarial, local, etc. Son universales.
1- Atacar con todo enseguida.
2- ¡No atascarse en el fango!
3- Si te atascas, no lo admitas: glosa los beneficios del atasco: ganar más dinero, nuevos negocios, etc.
4- Si te falta ímpetu o motivación para los pasos anteriores recurre a tu aliado más loco*.
5- Enriquécete tú. En caso contrario creerán que no te identificas con el Estado, que su suerte no te importa, etc. Eso reforzará tu motivación para no ceder el poder y hacerlo hereditario. Promételes su parte a tus familiares y allegados… sin dejar de amenazarlos.
6- Cuanto antes elimines o neutralices mediante el terror a tu posible oposición interior, mejor. Al principio viene bien eliminar a colectivos elegidos al azar (o por encuestas) para que vean que vas en serio.
7- Aranceles e impuestos a saco (a los pobres). Si alguna autoridad residual que se resiste al punto anterior ordena devolverlos, no hagas caso (excepto para eliminarla cuanto antes).
8- Insulta y veja a aliados y proxis. Combina la humillación con leves dosis de halago falso seguido de nuevas amenazas y cobros.
9- Vincula tus fechorías con un componente religioso, rodéate de santones y jerarquías de modo que hagan bulto y se anulen unos a otros.
10- Reniega enseguida de organismos internacionales e inventa otros (siempre que se entienda que no tienen ninguna función más que parodiar a los que has eliminado).
Estas diez reglas dan por hechas algunas evidencias técnicas:
11- Las inteligencias artificiales –IA’s– y otros inventos solo prosperan si se enfocan a la guerra; en caso contrario se dispersan y se estancan.
12- El dinero necesita sostenibilidad previsible y también impulsos basados en reglas de sustos o shocks (en vez del clásico susto o muerte, aplica el susto y muerte).
*La duda sobre el atasco de la campaña contra Irán se resuelve por aplicación del punto 4: recurre a tu aliado más loco. EEUU no tiene motivación existencial para perseverar en lo de Irán, por eso necesita al socio israelí que, tal como ha hecho en Gaza, va a por todas.
Como siempre, hay un punto 13… ¡pero es de pago!
20MINUTOS.ES – Internacional
