<p>Los <a href=»https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2023/04/03/642ac02fe4d4d89d588b458d.html»>cuatro astronautas</a> de la histórica misión <a href=»https://www.elmundo.es/papel/futuro/2026/01/02/69497a44e4d4d8a27e8b4574.html»><strong>Artemisa 2</strong></a>comenzaron el 21 de enero en Houston su cuarentena de dos semanas con el objetivo de estar listos para viajar a la Luna. No se trata de una cuarentena estricta, como en los viejos tiempos de la carrera espacial, sino una cuarentena relajada en la que <strong>Reid Wiseman</strong>, <strong>Christina Koch</strong>, <strong>Victor Glover</strong> y <strong>Jeremy Hansen</strong> no pueden frecuentar lugares públicos, pero pueden seguir en contacto con familiares y con el personal de la NASA que guarde las mismas precauciones para evitar que viajen al espacio enfermos. Mientras tanto, siguen con su preparación para esta misión tripulada de 10 días de duración que dará una vuelta a nuestro satélite pero no llegará a alunizar.</p>
Los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen comenzaron el 21 de enero la cuarentena de dos semanas para estar listos para el lanzamiento de la misión, que no será antes del 8 de febrero. El test que la NASA iba a hacer este sábado, que incluirá el llenado de combustible del cohete y la simulación de la cuenta atrás, se ha pospuesto al 2 de febrero por el frío y el intenso viento
Los cuatro astronautas de la histórica misión Artemisa 2comenzaron el lunes en Houston su cuarentena de dos semanas con el objetivo de estar listos para viajar a la Luna. No se trata de una cuarentena estricta, como en los viejos tiempos de la carrera espacial, sino una cuarentena relajada en la que Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen no pueden frecuentar lugares públicos, pero pueden seguir en contacto con familiares y con el personal de la NASA que guarde las mismas precauciones para evitar que viajen al espacio enfermos. Mientras tanto, siguen con su preparación para esta misión tripulada de 10 días de duración que dará una vuelta a nuestro satélite pero no llegará a alunizar.
La ventana para el despegue se abría el 6 de febrero pero, debido al último contratiempo, no despegará desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Florida, hasta el domingo 8 de febrero como pronto.
La meteorología adversa -el frío y los intensos vientos- ha obligado a la agencia espacial de EEUU a posponer el último gran test del cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orión, previsto tras varios cambios para el sábado 31 de enero. Se trata del denominado wet dress rehearsal o ensayo en frío: el ensayo general de la misión, durante el cual se realizan todos los pasos de la cuenta atrás, incluyendo la muy delicada fase de llenado del combustible criogénico (hidrógeno líquido y oxígeno líquido), que se encuentra a temperaturas extremadamente bajas.
Este ensayo permitirá a los técnicos en tierra comprobar que todos los sistemas funcionan de manera conjunta correctamente en las condiciones reales de lanzamiento y garantizará que el cohete pueda ser cargado y drenado de forma segura sin astronautas a bordo.
El pasado 17 de enero, la NASA trasladó la nave ensamblada en el cohete desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos hasta la Plataforma de Lanzamiento 39B del Centro Kennedy, donde se realizará el ensayo general. Un recorrido de 6,5 kilómetros que tardaron casi 12 horas en completar, dado la lentitud con la que tienen que moverse los imponentes vehículos oruga (los Crawler-Transporters CT-1 y CT-2) que trasladan al cohete con extremo cuidado.
Durante los últimos días, los técnicos han llevado a cabo una larga lista de verificación para los preparativos en la plataforma de lanzamiento, por ejemplo, la conexión de equipos mecánicos de apoyo en tierra, como líneas eléctricas y tomas de surtido del combustible. Han encendido los sistemas integrados en la plataforma por primera vez para comprobar que los componentes del hardware de vuelo funcionen correctamente.
Para proteger al vehículo espacial de los efectos de la ola de frío que también está afectando a Florida, han mantenido la nave Orión con energía y han configurado sus calentadores para las temperaturas más bajas. También se han adaptado otras partes del cohete y la nave para que no sufran daños.
Por lo demás, todo está listo para el último gran test, ese ensayo general previo al lanzamiento durante el cual se llenan los tanques de combustible de las dos etapas principales del cohete. Los técnicos harán una demostración de la capacidad de cargar más de 2.650.000 litros de propelente, llevarán a cabo una cuenta atrás para el lanzamiento y ensayarán la extracción segura del combustible del cohete sin tripulación presente en la plataforma.
El test comenzará estableciendo una hora para la simulación del despegue, e iniciando una cuenta atrás 49 horas antes. Tal y como ha detallado la NASA, el ensayo general con circulación del combustible criogénico incluirá varios «encendidos», o pruebas de funcionamiento, para demostrar que pueden detener, reanudar y reiniciar operaciones en varios momentos diferentes de los últimos 10 minutos de la cuenta atrás.
Si se producen fallos o se detectan problemas se detendrá el proceso y es muy posible que haya que volver a trasladar al cohete al Edifico de Ensamblaje de Vehículos para solucionarlos. En 2022, durante los preparativos de Artemisa 1, que fue una misión no tripulada de 25 días para probar el cohete y la nave, hubo que volver a llevar al cohete al Edificio de Ensamblaje en tres ocasiones debido a que se produjeron numerosas fugas durante los llenados de combustible en el ensayo general. Los técnicos de la NASA confían en lo aprendido durante esa misión y esperan hacerlo ahora con más agilidad.
Un asunto al que también prestarán mucha atención es «la comprobación de los procedimientos recientemente actualizados para limitar la cantidad de nitrógeno gaseoso que se acumula en el espacio que hay entre el módulo de tripulación de la nave Orión y las escotillas del sistema de cancelación de lanzamiento, lo que podría representar un problema», según ha señalado la NASA.
Una vez se logre con éxito la prueba con el combustible, el equipo de gestión de la misión evaluará la aptitud de todos los sistemas antes de determinar la fecha de lanzamiento.
Si todo va bien en la prueba del próximo lunes, se daría luz verde al despegue para este mismo mes. Una vez descartados los días 6 y 7 de febrero, podría tener lugar el 8, 10 o 11 de febrero.
Si no se consigue tener todo listo para esas fechas, habrá que esperar a marzo. Durante ese mes hay oportunidades de lanzamiento los días 6, 7, 8, 9 y 11.Si tampoco fuera factible, las fechas posibles en abril son los días 1, 2, 4, 5 y 6.
La razón de que se pueda lanzar la misión en determinados días se debe a que, debido a la compleja mecánica orbital, sólo durante unos días al mes la nave puede seguir una trayectoria que permita cumplir con los objetivos y planes de la misión.
Los cuatro astronautas de Artemisa 2 viajarán desde Houston a Florida seis días antes del lanzamiento.
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