Ucrania y Rusia tienen ahora mismo dos vías abiertas: la diplomática y la bélica. Así, el miércoles está previsto que retomen sus conversaciones para la paz en Emiratos Árabes con la mediación de Estados Unidos, y después de una primera toma de contacto que no dejó demasiados avances pero sí al menos un deshielo. En cambio, las hostilidades siguen, con Moscú avanzando en el Donbás, Ucrania respondiendo y el Gobierno de Zelenski avisando de que el Kremlin sigue atacando la infraestructura energética cuando los termómetros están bajo cero en el país invadido.
En ese contexto, las delegaciones de una y otra parte volverán a sentarse en Abu Dabi, la capital emiratí, el miércoles y el jueves. «La segunda ronda de contactos entre los grupos de trabajo sobre asuntos de seguridad estaba prevista para el domingo, pero fue necesaria coordinación adicional sobre las agendas de las tres partes, por lo que la segunda ronda tendrá lugar finalmente el miércoles y el jueves en Abu Dabi», confirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, que no lanzó un mensaje optimista porque, dijo, se trata de «un proceso complejo» y que abarca diferentes temas.
«Hay asuntos en los que es difícil hallar estos puntos comunes y, lamentablemente, no se puede decir aún que haya habido acercamientos sobre estos puntos», sostuvo, en una referencia implícita a la cuestión territorial, que sigue siendo el punto de fricción más importante en las conversaciones. Sobre todo el foco está puesto en el control del Donbás, el principal obstáculo para que se llegue a un acuerdo de paz en las negociaciones. Este lunes se ha publicado una encuesta del Instituto de Sociología de Kiev: un 40% de ucranianos estarían dispuestos a renunciar a este territorio —si su país recibe garantías de seguridad que eviten otra futura invasión rusa— mientras el 52% rechaza prescindir de Lugansk y Donetsk, las dos provincias que la integran.
Mientras, sobre el terreno al menos dos personas han muerto a consecuencia de un ataque efectuado en la madrugada de este lunes por las Fuerzas Armadas ucranianas contra la ciudad de Stari Oskol, en la región rusa de Bélgorod, han informado las autoridades locales. «La ciudad de Stari Oskol ha sido atacada por dos aviones no tripulados. Dos personas han fallecido como consecuencia del ataque de un dron contra una vivienda particular que ha quedado destruida por el fuego», ha denunciado el gobernador regional, Viacheslav Gladkov, en redes sociales, donde también ha transmitido sus «más sinceras condolencias» a los seres queridos de las víctimas.
Por otro lado, Ucrania aseguró este lunes haber derribado cerca de 160 drones lanzados por Rusia contra el país en las últimas horas, en una nueva oleada de ataques nocturnos por parte de las fuerzas rusas. La Fuerza Aérea explicó en un comunicado publicado en redes sociales que las tropas rusas han lanzado 171 drones kamikaze y un misil balístico Iskander, antes de agregar que 157 aparatos aéreos han sido destruidos por sus sistemas de defensa aérea. Sin embargo, el misil y doce drones han impactado en ocho puntos del país, sin dar detalles sobre víctimas o daños materiales.
El Gobierno ucraniano también denunció que Rusia sigue poniendo el foco en la infraestructura energética del país en un momento clave del invierno, con temperaturas extremas en muchas zonas. De hecho, hay ciudadanos sin suministro en las regiones de Sumi, Járkov, Dnipropetrovsk, y Cherkasi, denunció Ucrania. En concreto, el operador del sistema de la red eléctrica de Ucrania, NPC Ukrenergo, ha informado de que los ataques han provocado cortes en 162 establecimientos en las regiones ucranianas mencionadas.
Mucho depende de lo que Estados Unidos pueda lograr para que la gente confíe tanto en el proceso como en los resultados
«Como consecuencia de los ataques enemigos contra las infraestructuras energéticas, a fecha de esta mañana, los clientes de las regiones de Sumi, Járkov, Dnipropetrovsk y Cherkasi se encuentran sin suministro eléctrico. Se están llevando a cabo trabajos de reparación de emergencia en todos los lugares donde la situación de seguridad lo permite«, desarrolló la operadora en un comunicado en redes sociales.
Más allá de lo puramente bélico, Zelenski explicó que el mes de febrero «será un periodo de actividad política exterior bastante intensa», después de confirmar también la reunión con Rusia en Abu Dabi. «Esperamos que la parte estadounidense sea igual de activa, particularmente en lo relativo a las medidas para rebajar el conflicto, reduciendo los ataques», comentó, dando mucha relevancia a lo que pueda hacer y decir Washington en el marco de esas conversaciones.
«Mucho depende de lo que Estados Unidos pueda lograr para que la gente confíe tanto en el proceso como en los resultados«, esgrimió el presidente ucraniano, antes de insistir en que el ataque perpetrado el domingo por Rusia contra un autobús que trasladaba a mineros en Dnipropetrovsk es un «crimen» que «muestra de nuevo que Rusia es responsable de la escalada» y no el rol de las fuerzas ucranianas. «El mal debe ser detenido», sentenció Zelenski.
Kallas pide «concesiones» a Putin para la paz
¿Y qué dice Europa en ese escenario? La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, quiere que Rusia ceda a la hora de buscar un acuerdo de paz en Ucrania porque, sostiene, hasta ahora «la presión se ha puesto» sobre lo que podría conceder Kiev, pero no Putin. «La cuestión es cómo nos aseguramos de que esta guerra no continúe ni se extienda a otros lugares. Para ello, necesitamos ver concesiones por parte de Rusia. Limitaciones en su presupuesto militar, en su Ejército o en las armas nucleares. Es decir, retirar realmente esta amenaza, además de exigir responsabilidades por los crímenes que han cometido», dijo este lunes durante un discurso en Noruega.
La jefa de la diplomacia europea ha preguntado qué está dispuesto a hacer el Kremlin para alcanzar un pacto. «Rusia ha atacado al menos a 19 países, algunos de ellos hasta tres o cuatro veces», recordó, al tiempo que recalcaba que «ninguno de estos países ha atacado» a Moscú. «Ha habido mucha presión sobre los ucranianos para que hagan concesiones muy difíciles», sostuvo la dirigente estonia, y para ella esa cuestión equivoca el foco, que tiene que ponerse, avisó, sobre Putin.
Kallas también tiene claro que el plan de Rusia pasa por negociar con Estados Unidos y no con Europa porque, sostiene, de esa forma saca más rédito de las conversaciones. «¿Por qué iban a querer hablar con los europeos? Si les decimos que tienen que hablar con nosotros porque queremos que hagan concesiones, ¿por qué iban a hacerlo?», añadió, antes de insistir en que la UE va a seguir aumentando la presión sobre el Kremlin en forma de sanciones.
De hecho, la propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, habló por teléfono con Zelenski en la previa de la ronda de conversaciones. «A medida que nos acercamos al cuarto año de la brutal guerra contra Ucrania, Rusia sigue redoblando sus crímenes de guerra, atacando infraestructuras civiles y viviendas. Día tras día, año tras año, el apoyo de Europa a Ucrania sigue siendo inquebrantable. Estamos enviando cientos de generadores para mantener la calefacción y la luz y hemos presentado una propuesta de préstamo de 90.000 millones de euros para los próximos dos años», recordó. «Estamos avanzando hacia un marco de prosperidad único y unificado con Ucrania y nuestros socios estadounidenses. Y muy pronto presentaremos nuestro vigésimo paquete de sanciones. Se trata de aumentar la presión sobre Rusia para que se siente a la mesa de negociaciones con una intención genuina de alcanzar la paz», concluyó la dirigente alemana.
En ese sentido, la propia Ucrania ha aprobado más medidas coercitivas. También este lunes Zelenski firmó un decreto que impone un nuevo paquete de sanciones contra la denominada «flota fantasma» de Rusia, utilizada por Moscú para eludir las restricciones de la UE a la exportación de crudo ruso, así como por su presunta implicación en ciberataques contra Kiev y países de la UE y la OTAN. La medida busca sincronizar las sanciones de Ucrania con las europeas e incluye a diez individuos y seis entidades señalados por facilitar tanto las operaciones de esta flota como ataques cibernéticos. Entre los afectados figuran ciudadanos rusos y extranjeros, acusados de ayudar a sortear las sanciones internacionales y de «difundir propaganda prorrusa», según el comunicado difundido por Kiev.
Ucrania informa de los primeros ataques rusos a la energía desde la tregua que provocaron apagones en Sumi, Járkov, Dnipropetrovsk y Cherkasi.
Ucrania y Rusia tienen ahora mismo dos vías abiertas: la diplomática y la bélica. Así, el miércoles está previsto que retomen sus conversaciones para la paz en Emiratos Árabes con la mediación de Estados Unidos, y después de una primera toma de contacto que no dejó demasiados avances pero sí al menos un deshielo. En cambio, las hostilidades siguen, con Moscú avanzando en el Donbás, Ucrania respondiendo y el Gobierno de Zelenski avisando de que el Kremlin sigue atacando la infraestructura energética cuando los termómetros están bajo cero en el país invadido.
En ese contexto, las delegaciones de una y otra parte volverán a sentarse en Abu Dabi, la capital emiratí, el miércoles y el jueves. «La segunda ronda de contactos entre los grupos de trabajo sobre asuntos de seguridad estaba prevista para el domingo, pero fue necesaria coordinación adicional sobre las agendas de las tres partes, por lo que la segunda ronda tendrá lugar finalmente el miércoles y el jueves en Abu Dabi», confirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, que no lanzó un mensaje optimista porque, dijo, se trata de «un proceso complejo» y que abarca diferentes temas.
«Hay asuntos en los que es difícil hallar estos puntos comunes y, lamentablemente, no se puede decir aún que haya habido acercamientos sobre estos puntos», sostuvo, en una referencia implícita a la cuestión territorial, que sigue siendo el punto de fricción más importante en las conversaciones. Sobre todo el foco está puesto en el control del Donbás, el principal obstáculo para que se llegue a un acuerdo de paz en las negociaciones. Este lunes se ha publicado una encuesta del Instituto de Sociología de Kiev: un 40% de ucranianos estarían dispuestos a renunciar a este territorio —si su país recibe garantías de seguridad que eviten otra futura invasión rusa— mientras el 52% rechaza prescindir de Lugansk y Donetsk, las dos provincias que la integran.
Mientras, sobre el terreno al menos dos personas han muerto a consecuencia de un ataque efectuado en la madrugada de este lunes por las Fuerzas Armadas ucranianas contra la ciudad de Stari Oskol, en la región rusa de Bélgorod, han informado las autoridades locales. «La ciudad de Stari Oskol ha sido atacada por dos aviones no tripulados. Dos personas han fallecido como consecuencia del ataque de un dron contra una vivienda particular que ha quedado destruida por el fuego», ha denunciado el gobernador regional, Viacheslav Gladkov, en redes sociales, donde también ha transmitido sus «más sinceras condolencias» a los seres queridos de las víctimas.
Por otro lado, Ucrania aseguró este lunes haber derribado cerca de 160 drones lanzados por Rusia contra el país en las últimas horas, en una nueva oleada de ataques nocturnos por parte de las fuerzas rusas. La Fuerza Aérea explicó en un comunicado publicado en redes sociales que las tropas rusas han lanzado 171 drones kamikaze y un misil balístico Iskander, antes de agregar que 157 aparatos aéreos han sido destruidos por sus sistemas de defensa aérea. Sin embargo, el misil y doce drones han impactado en ocho puntos del país, sin dar detalles sobre víctimas o daños materiales.
El Gobierno ucraniano también denunció que Rusia sigue poniendo el foco en la infraestructura energética del país en un momento clave del invierno, con temperaturas extremas en muchas zonas. De hecho, hay ciudadanos sin suministro en las regiones de Sumi, Járkov, Dnipropetrovsk, y Cherkasi, denunció Ucrania. En concreto, el operador del sistema de la red eléctrica de Ucrania, NPC Ukrenergo, ha informado de que los ataques han provocado cortes en 162 establecimientos en las regiones ucranianas mencionadas.
Mucho depende de lo que Estados Unidos pueda lograr para que la gente confíe tanto en el proceso como en los resultados
«Como consecuencia de los ataques enemigos contra las infraestructuras energéticas, a fecha de esta mañana, los clientes de las regiones de Sumi, Járkov, Dnipropetrovsk y Cherkasi se encuentran sin suministro eléctrico. Se están llevando a cabo trabajos de reparación de emergencia en todos los lugares donde la situación de seguridad lo permite«, desarrolló la operadora en un comunicado en redes sociales.
Más allá de lo puramente bélico, Zelenski explicó que el mes de febrero «será un periodo de actividad política exterior bastante intensa», después de confirmar también la reunión con Rusia en Abu Dabi. «Esperamos que la parte estadounidense sea igual de activa, particularmente en lo relativo a las medidas para rebajar el conflicto, reduciendo los ataques», comentó, dando mucha relevancia a lo que pueda hacer y decir Washington en el marco de esas conversaciones.
«Mucho depende de lo que Estados Unidos pueda lograr para que la gente confíe tanto en el proceso como en los resultados«, esgrimió el presidente ucraniano, antes de insistir en que el ataque perpetrado el domingo por Rusia contra un autobús que trasladaba a mineros en Dnipropetrovsk es un «crimen» que «muestra de nuevo que Rusia es responsable de la escalada» y no el rol de las fuerzas ucranianas. «El mal debe ser detenido», sentenció Zelenski.
Kallas pide «concesiones» a Putin para la paz
¿Y qué dice Europa en ese escenario? La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, quiere que Rusia ceda a la hora de buscar un acuerdo de paz en Ucrania porque, sostiene, hasta ahora «la presión se ha puesto» sobre lo que podría conceder Kiev, pero no Putin. «La cuestión es cómo nos aseguramos de que esta guerra no continúe ni se extienda a otros lugares. Para ello, necesitamos ver concesiones por parte de Rusia. Limitaciones en su presupuesto militar, en su Ejército o en las armas nucleares. Es decir, retirar realmente esta amenaza, además de exigir responsabilidades por los crímenes que han cometido», dijo este lunes durante un discurso en Noruega.
La jefa de la diplomacia europea ha preguntado qué está dispuesto a hacer el Kremlin para alcanzar un pacto. «Rusia ha atacado al menos a 19 países, algunos de ellos hasta tres o cuatro veces», recordó, al tiempo que recalcaba que «ninguno de estos países ha atacado» a Moscú. «Ha habido mucha presión sobre los ucranianos para que hagan concesiones muy difíciles», sostuvo la dirigente estonia, y para ella esa cuestión equivoca el foco, que tiene que ponerse, avisó, sobre Putin.
Kallas también tiene claro que el plan de Rusia pasa por negociar con Estados Unidos y no con Europa porque, sostiene, de esa forma saca más rédito de las conversaciones. «¿Por qué iban a querer hablar con los europeos? Si les decimos que tienen que hablar con nosotros porque queremos que hagan concesiones, ¿por qué iban a hacerlo?», añadió, antes de insistir en que la UE va a seguir aumentando la presión sobre el Kremlin en forma de sanciones.
De hecho, la propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, habló por teléfono con Zelenski en la previa de la ronda de conversaciones. «A medida que nos acercamos al cuarto año de la brutal guerra contra Ucrania, Rusia sigue redoblando sus crímenes de guerra, atacando infraestructuras civiles y viviendas. Día tras día, año tras año, el apoyo de Europa a Ucrania sigue siendo inquebrantable. Estamos enviando cientos de generadores para mantener la calefacción y la luz y hemos presentado una propuesta de préstamo de 90.000 millones de euros para los próximos dos años», recordó. «Estamos avanzando hacia un marco de prosperidad único y unificado con Ucrania y nuestros socios estadounidenses. Y muy pronto presentaremos nuestro vigésimo paquete de sanciones. Se trata de aumentar la presión sobre Rusia para que se siente a la mesa de negociaciones con una intención genuina de alcanzar la paz», concluyó la dirigente alemana.
En ese sentido, la propia Ucrania ha aprobado más medidas coercitivas. También este lunes Zelenski firmó un decreto que impone un nuevo paquete de sanciones contra la denominada «flota fantasma» de Rusia, utilizada por Moscú para eludir las restricciones de la UE a la exportación de crudo ruso, así como por su presunta implicación en ciberataques contra Kiev y países de la UE y la OTAN. La medida busca sincronizar las sanciones de Ucrania con las europeas e incluye a diez individuos y seis entidades señalados por facilitar tanto las operaciones de esta flota como ataques cibernéticos. Entre los afectados figuran ciudadanos rusos y extranjeros, acusados de ayudar a sortear las sanciones internacionales y de «difundir propaganda prorrusa», según el comunicado difundido por Kiev.
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