El «rey ausente», como algunos le llaman, debido a sus largos viajes al extranjero, tiene un piso de más de 1000 m² en París. Ubicada en el 16.º arrondissement, con vistas a la Torre Eiffel y tasada en 80 millones de euros, es tan solo una parte del inmenso patrimonio del monarca marroquí. Mohamed VI subió al trono en julio de 1999 tras la muerte de su padre Hassan II; desde entonces ha logrado amasar un patrimonio neto que asciende a los 5.700 millones de dólares, según Forbes (cálculo 2015).
¿Su mayor activo? Al Mada, un importante fondo de inversión privado controlado mayoritariamente por la familia real; de hecho, se calcula que la dinastía alauí tiene 17.500 millones de dólares en participaciones de compañías cotizadas de Al Mad. Y es que el holding posee el 46,5% de Attijariwafa Bank, uno de los mayores grupos financieros de África; el 10% de la aseguradora Wafa Assurance y alrededor del 81,6% de Managem, una empresa minera valorada en bolsa en torno a los 20.000 millones de euros, según la revista ‘Billionairs Africa’.
Mohamed VI tiene además su propio holding llamado Siger. El País reveló en 2021 que este es 100% propiedad del rey y reúne alrededor de 70 filiales relacionadas con promoción inmobiliaria, agricultura y turismo, incluidos hoteles de ultralujo como la cadena Royal Mansour, pero su valor es desconocido, ya que no cotiza en bolsa.
Las propiedades de Mohamed VI
La monarquía es acreedora de una extensa cantidad de palacios e inmuebles. Una relación pública enumera 12 residencias reales, entre ellas las de Rabat, Fez, Marrakech, Mequinez, Casablanca, Agadir, Ifrán, Tetuán y Tánger, bajo titularidad del Estado. ‘Le Monde’ aclara que mucha información sobre el patrimonio real es difícil de confirmar porque el palacio no responde a las solicitudes de los periodistas, pero en Francia existen al menos tres propiedades privadas documentadas.
El caso más desmesurado en el país galo es probablemente el castillo de Betz, en la región de Oise. Este fue adquirido por Hassan II en 1972 y ocupa, según la prensa francesa, 70 hectáreas (98 campos de fútbol) distribuidas en el castillo, un gran parque arbolado, jardines, huertos y otras construcciones. Mohamed VI ha decidido poner la propiedad en venta en febrero de este año. Pero aun así, el monarca marroquí permanecería dueño del Hôtel de Broglie, un palacete privado ubicado en el 7.º arrondissement de París, el piso de 1000 m² a los alrededores de la Torre Eiffel y, se especula, otras propiedades de menor valor en la capital francesa.
En cuanto a las propiedades del monarca dentro de su propio país, fuentes marroquíes cuentan de residenciales y fincas de carácter privado en Salé, Casablanca (Anfa y Tamaris), Alhucemas, M’diq, Fez, Midelt, Nador, Uchda y Safi. Sin embargo, ‘Billionaires Africa’ confirma precisamente que Siger es un vehículo privado a través del cual la familia real controla parte de sus inversiones y hace difícil distinguir entre el patrimonio personal, familiar y empresarial. Finalmente, también se conoce de un antiguo palacio propiedad de Mohamed VI en la paradisíaca Zanzíbar.
Jets privados, coches, yates y otros lujos
El Español destaca varios aviones como parte del patrimonio de Mohamed VI, incluidos un Boeing 747, un Boeing 737 y dos Gulfstream, los modelos G550 y G650, con precios que pueden superar los 350 millones de dólares, individualmente. Eso sí, la información aeronáutica disponible en Planespotter.net identifica el Boeing 747-8 (CN-MBH) como perteneciente a Mohamed VI, mientras que otros forman parte de la flota de transporte VIP del Estado marroquí y están disponibles para la familia real.
El medio marroquí ‘TelQuel‘ indica que el «rey ausente» tiene en su posesión uno de los diez yates más grandes y caros del mundo. Se trata de un yate de vela Badis 1, un supervelero de 70 metros de eslora y 13,2 metros de manga, construido por el astillero italiano Perini Navi y entregado en 2016 bajo el nombre de Sybaris. Tiene capacidad para 12 pasajeros, distribuidos en seis camarotes, además de una tripulación de unas 11-12 personas. El mismo medio informó en 2019 que las bases de datos de la Organización Marítima Internacional y de Equasis corroboraban el cambio de nombre y de bandera.
Ahora bien, no existe un inventario oficial publicado por la Casa Real, pero diferentes medios han replicado la cifra de 600 coches. Aunque cabe aclarar que la colección no es exclusivamente de Mohamed VI: una parte importante procede de sus antecesores, Mohamed V y Hassan II. El primero comenzó a reunir automóviles estadounidenses, incluidos Ford y Cadillac, además de Rolls-Royce; Hassan II amplió posteriormente la colección con numerosos Mercedes, y Mohamed VI, modelos de Ferrari, Porsche, Bentley, Rolls-Royce, Aston Martin, Jaguar, Maserati y Mercedes.
Su patrimonio neto asciende a los 5.700 millones de dólares, lo que lo convierte en el rey más rico de África y el quinto rey más rico del mundo.
El «rey ausente», como algunos le llaman, debido a sus largos viajes al extranjero, tiene un piso de más de 1000 m² en París. Ubicada en el 16.º arrondissement, con vistas a la Torre Eiffel y tasada en 80 millones de euros, es tan solo una parte del inmenso patrimonio del monarca marroquí. Mohamed VI subió al trono en julio de 1999 tras la muerte de su padre Hassan II; desde entonces ha logrado amasar un patrimonio neto que asciende a los 5.700 millones de dólares, según Forbes (cálculo 2015).
¿Su mayor activo? Al Mada, un importante fondo de inversión privado controlado mayoritariamente por la familia real; de hecho, se calcula que la dinastía alauí tiene 17.500 millones de dólares en participaciones de compañías cotizadas de Al Mad. Y es que el holding posee el 46,5% de Attijariwafa Bank, uno de los mayores grupos financieros de África; el 10% de la aseguradora Wafa Assurance y alrededor del 81,6% de Managem, una empresa minera valorada en bolsa en torno a los 20.000 millones de euros, según la revista ‘Billionairs Africa’.
Mohamed VI tiene además su propio holding llamado Siger. El País reveló en 2021 que este es 100% propiedad del rey y reúne alrededor de 70 filiales relacionadas con promoción inmobiliaria, agricultura y turismo, incluidos hoteles de ultralujo como la cadena Royal Mansour, pero su valor es desconocido, ya que no cotiza en bolsa.
Las propiedades de Mohamed VI
La monarquía es acreedora de una extensa cantidad de palacios e inmuebles. Una relación pública enumera 12 residencias reales, entre ellas las de Rabat, Fez, Marrakech, Mequinez, Casablanca, Agadir, Ifrán, Tetuán y Tánger, bajo titularidad del Estado. ‘Le Monde’ aclara que mucha información sobre el patrimonio real es difícil de confirmar porque el palacio no responde a las solicitudes de los periodistas, pero en Francia existen al menos tres propiedades privadas documentadas.
El caso más desmesurado en el país galo es probablemente el castillo de Betz, en la región de Oise. Este fue adquirido por Hassan II en 1972 y ocupa, según la prensa francesa, 70 hectáreas (98 campos de fútbol) distribuidas en el castillo, un gran parque arbolado, jardines, huertos y otras construcciones. Mohamed VI ha decidido poner la propiedad en venta en febrero de este año. Pero aun así, el monarca marroquí permanecería dueño del Hôtel de Broglie, un palacete privado ubicado en el 7.º arrondissement de París, el piso de 1000 m² a los alrededores de la Torre Eiffel y, se especula, otras propiedades de menor valor en la capital francesa.
En cuanto a las propiedades del monarca dentro de su propio país, fuentes marroquíes cuentan de residenciales y fincas de carácter privado en Salé, Casablanca (Anfa y Tamaris), Alhucemas, M’diq, Fez, Midelt, Nador, Uchda y Safi. Sin embargo, ‘Billionaires Africa’ confirma precisamente que Siger es un vehículo privado a través del cual la familia real controla parte de sus inversiones y hace difícil distinguir entre el patrimonio personal, familiar y empresarial. Finalmente, también se conoce de un antiguo palacio propiedad de Mohamed VI en la paradisíaca Zanzíbar.
Jets privados, coches, yates y otros lujos
El Español destaca varios aviones como parte del patrimonio de Mohamed VI, incluidos un Boeing 747, un Boeing 737 y dos Gulfstream, los modelos G550 y G650, con precios que pueden superar los 350 millones de dólares, individualmente. Eso sí, la información aeronáutica disponible en Planespotter.net identifica el Boeing 747-8 (CN-MBH) como perteneciente a Mohamed VI, mientras que otros forman parte de la flota de transporte VIP del Estado marroquí y están disponibles para la familia real.
El medio marroquí ‘TelQuel‘ indica que el «rey ausente» tiene en su posesión uno de los diez yates más grandes y caros del mundo. Se trata de un yate de vela Badis 1, un supervelero de 70 metros de eslora y 13,2 metros de manga, construido por el astillero italiano Perini Navi y entregado en 2016 bajo el nombre de Sybaris. Tiene capacidad para 12 pasajeros, distribuidos en seis camarotes, además de una tripulación de unas 11-12 personas. El mismo medio informó en 2019 que las bases de datos de la Organización Marítima Internacional y de Equasis corroboraban el cambio de nombre y de bandera.
Ahora bien, no existe un inventario oficial publicado por la Casa Real, pero diferentes medios han replicado la cifra de 600 coches. Aunque cabe aclarar que la colección no es exclusivamente de Mohamed VI: una parte importante procede de sus antecesores, Mohamed V y Hassan II. El primero comenzó a reunir automóviles estadounidenses, incluidos Ford y Cadillac, además de Rolls-Royce; Hassan II amplió posteriormente la colección con numerosos Mercedes, y Mohamed VI, modelos de Ferrari, Porsche, Bentley, Rolls-Royce, Aston Martin, Jaguar, Maserati y Mercedes.
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