Varios vídeos difundidos en redes sociales y verificados por la agencia AFP muestran a un grupo de manifestantes coreando consignas contra el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, mientras trasladan cuerpos de protestantes fallecidos en la morgue de Behesht-Zahra, en Teherán. En el vídeo, grabado en uno de los principales complejos funerarios del país, se escucha a los asistentes gritar «Muerte a Jamenei«, lo que evidencia el grado de tensión y desafío al régimen que atraviesa Irán actualmente.
Las escenas llegan en medio de semanas de protestas generalizadas en todo el país, protagonizadas en gran parte por jóvenes, y que han sido reprimidas con extrema dureza por las autoridades iraníes. Según la ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, al menos 3.400 personas han muerto y más de 10.000 han sido detenidas desde el inicio de las movilizaciones, cifras que otras organizaciones elevan aún más.
La respuesta del régimen ha sido calificada por Francia como «la ola de represión más violenta de la historia moderna» de Irán. En paralelo, Teherán ha advertido de posibles ataques contra bases estadounidenses si Washington interviene militarmente, mientras el expresidente Donald Trump ha instado al Gobierno iraní a mostrar «humanidad», sin descartar nuevas acciones. Europa, por su parte, estudia endurecer las sanciones contra el régimen.
Para el analista iraní Daniel Bashandeh, la República Islámica atraviesa un momento «crítico» y se encuentra ante un «pulso político entre la población y el régimen«. A su juicio, el futuro del país dependerá del grado de movilización social y del nivel de represión, en un contexto en el que, sostiene, «se ha llegado a un punto de no retorno».
El descontento social se ha visto alimentado por una grave crisis económica, marcada por la fuerte depreciación del rial, que ha disparado el precio de productos básicos como los alimentos y la vivienda. A ello se suma una severa sequía que afecta a amplias regiones agrícolas del país y ha provocado protestas entre trabajadores del campo, agravando la sensación de abandono y falta de perspectivas.
Las escenas llegan en medio de semanas de protestas generalizadas en todo el país, que han sido reprimidas con extrema dureza por las autoridades iraníes.
Varios vídeos difundidos en redes sociales y verificados por la agencia AFP muestran a un grupo de manifestantes coreando consignas contra el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, mientras trasladan cuerpos de protestantes fallecidos en la morgue de Behesht-Zahra, en Teherán. En el vídeo, grabado en uno de los principales complejos funerarios del país, se escucha a los asistentes gritar «Muerte a Jamenei«, lo que evidencia el grado de tensión y desafío al régimen que atraviesa Irán actualmente.
Las escenas llegan en medio de semanas de protestas generalizadas en todo el país, protagonizadas en gran parte por jóvenes, y que han sido reprimidas con extrema dureza por las autoridades iraníes. Según la ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, al menos 3.400 personas han muerto y más de 10.000 han sido detenidas desde el inicio de las movilizaciones, cifras que otras organizaciones elevan aún más.
La respuesta del régimen ha sido calificada por Francia como «la ola de represión más violenta de la historia moderna» de Irán. En paralelo, Teherán ha advertido de posibles ataques contra bases estadounidenses si Washington interviene militarmente, mientras el expresidente Donald Trump ha instado al Gobierno iraní a mostrar «humanidad», sin descartar nuevas acciones. Europa, por su parte, estudia endurecer las sanciones contra el régimen.
Para el analista iraní Daniel Bashandeh, la República Islámica atraviesa un momento «crítico» y se encuentra ante un «pulso político entre la población y el régimen«. A su juicio, el futuro del país dependerá del grado de movilización social y del nivel de represión, en un contexto en el que, sostiene, «se ha llegado a un punto de no retorno».
El descontento social se ha visto alimentado por una grave crisis económica, marcada por la fuerte depreciación del rial, que ha disparado el precio de productos básicos como los alimentos y la vivienda. A ello se suma una severa sequía que afecta a amplias regiones agrícolas del país y ha provocado protestas entre trabajadores del campo, agravando la sensación de abandono y falta de perspectivas.
20MINUTOS.ES – Internacional
