Veníamos avisados. De Sevilla, Juventude, Ángel y Nico, traen un LP homónimo editado por Calaverita Records. Escuchamos y juzgamos: órgano de verbena, guitarrazos acelerados en el comienzo, son Los reyes magos, casi como si los payasos de la tele se hubieran juntado con Los Veneno. San José (de Arimatea) va montado en La motillo, tiene un mecánico de amor y Smash listo para que entren las castañuelas, Pepe Begines ha completado su metamorfosis robótica para cantar un villancico en octubre. Vamos de cubatas y Morancos camino de La Macarena, en la puerta del Sánchez Pizjuán baila Silvio, por todos nuestros (Mis) Pecados. En un rollo más beat, casi yeyé, que fluye, Andalucía tropical.
Los arreglos son lujosos, vienen de todos los lugares del mundo donde la diversión es religión, pero, ojo, tras algunos fraseos que parecen más broma que tono, se esconden unas letras muy interesantes. Muy interesantes. Sigo con Los potrillos, sonido Caño Roto, con guitarras wahwah, ácidas de Sly and the Family Stone, imaginería de los hombres de las praderas, el cuarto paso hacia el cielo. Aparece la guitarra española abierta y folk, Reina de mis males, como una canción de Os mutantes, tropicalismo, ave Gainsbarre, los que vinimos a la lujuria te saludamos. Esa percusión punteada con el bajo jugoso, sí. Nos estamos pasando a La Plazuela, que lo hacían muy bien, y a los Derby y su motoreta, que se lo toman demasiado en serio. La avispa Cassius Clay, avispa o abeja, un pop más plano.
No me detengo, voy hasta Morir en primavera, con nombre de Ralf Rothmann, con el videoclip del desierto en Super 8, peyote con pringá, más Moncho Alpuente que Sabino Méndez. Cantantes románticos en Cariño, con metales de espíritu beatle primerizo mezclado con Los Payos de Adiós, Angelina. Es una sucesión de especias, entre el teclado vodevil, los metales y las guitarras saturadas que te deja exhausto. Llegamos a Dicen de ti, que había aparecido como sencillo de adelanto. Es una parte más de la estrella del sur, con Vera Fauna en otra de las puntas, con Lord Malvo en la otra y los arreglos que ofrece Alonso Díaz después de Napoleón solo. Y es que Te quiero Juli vuelve el sabor de grupo sesentero, de EP de cuatro temas, mientras que El día de la aventura, es más ese susurro de Juan y Junior antes de que los descongelaran Lori Meyers. Ahora, Juan, Junior y Noni están en el congelador otra vez.
De Triana a Luzbel, del barrio al mito, la guitarra de pájaro, el órgano, con Ana, mi amor, juguetones de metales y casiotone como le hubiera gustado a Sergio Algora en sus vacaciones de Huelva. Llegamos al final, casi, Bello lugar este, mirando el mar, diciendo, mañana será mejor, pero, por ahora, ¿quién se quiere ir a dormir con la de horas para enamorarse que tenemos por delante? Ojo a este disco, ojo a este proyecto, es pop español, actualizado, salvaje, original, y ojo a los textos, que hay chica. Y limoná.
Nuevo rock ácido andaluz de Juventude
Veníamos avisados. De Sevilla, Juventude, Ángel y Nico, traen un LP homónimo editado por Calaverita Records. Escuchamos y juzgamos: órgano de verbena, guitarrazos acelerados en el comienzo, son Los reyes magos, casi como si los payasos de la tele se hubieran juntado con Los Veneno. San José (de Arimatea) va montado en La motillo, tiene un mecánico de amor y Smash listo para que entren las castañuelas, Pepe Begines ha completado su metamorfosis robótica para cantar un villancico en octubre. Vamos de cubatas y Morancos camino de La Macarena, en la puerta del Sánchez Pizjuán baila Silvio, por todos nuestros (Mis) Pecados. En un rollo más beat, casi yeyé, que fluye, Andalucía tropical.

Los arreglos son lujosos, vienen de todos los lugares del mundo donde la diversión es religión, pero, ojo, tras algunos fraseos que parecen más broma que tono, se esconden unas letras muy interesantes. Muy interesantes. Sigo con Los potrillos, sonido Caño Roto, con guitarras wahwah, ácidas de Sly and the Family Stone, imaginería de los hombres de las praderas, el cuarto paso hacia el cielo. Aparece la guitarra española abierta y folk, Reina de mis males, como una canción de Os mutantes, tropicalismo, ave Gainsbarre, los que vinimos a la lujuria te saludamos. Esa percusión punteada con el bajo jugoso, sí. Nos estamos pasando a La Plazuela, que lo hacían muy bien, y a los Derby y su motoreta, que se lo toman demasiado en serio. La avispa Cassius Clay, avispa o abeja, un pop más plano.
No me detengo, voy hasta Morir en primavera, con nombre de Ralf Rothmann, con el videoclip del desierto en Super 8, peyote con pringá, más Moncho Alpuente que Sabino Méndez. Cantantes románticos en Cariño, con metales de espíritu beatle primerizo mezclado con Los Payos de Adiós, Angelina. Es una sucesión de especias, entre el teclado vodevil, los metales y las guitarras saturadas que te deja exhausto. Llegamos a Dicen de ti, que había aparecido como sencillo de adelanto. Es una parte más de la estrella del sur, con Vera Fauna en otra de las puntas, con Lord Malvo en la otra y los arreglos que ofrece Alonso Díaz después de Napoleón solo. Y es que Te quiero Juli vuelve el sabor de grupo sesentero, de EP de cuatro temas, mientras que El día de la aventura, es más ese susurro de Juan y Junior antes de que los descongelaran Lori Meyers. Ahora, Juan, Junior y Noni están en el congelador otra vez.

De Triana a Luzbel, del barrio al mito, la guitarra de pájaro, el órgano, con Ana, mi amor, juguetones de metales y casiotone como le hubiera gustado a Sergio Algora en sus vacaciones de Huelva. Llegamos al final, casi, Bello lugar este, mirando el mar, diciendo, mañana será mejor, pero, por ahora, ¿quién se quiere ir a dormir con la de horas para enamorarse que tenemos por delante? Ojo a este disco, ojo a este proyecto, es pop español, actualizado, salvaje, original, y ojo a los textos, que hay chica. Y limoná.
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