La música de La Mari de Chambao es una de esas cosas que alegran siempre, porque parecen haber estado ahí siempre. Y casi. La artista acaba de lanzar su disco Chambao – 25 aniversario, un nuevo trabajo con el que celebrar las bodas de plata de este proyecto fundador del flamenco chill.
En el álbum hay 25 grandes colaboraciones nacionales e internacionales, como Alejandro Sanz, Camilo, Pablo Alborán, Ricky Martin, Estopa, Vanesa Martín, Malú, Rozalén, Rosana, Manuel Carrasco, Bebe, Pedro Capó, Miguel Poveda, Joan Manuel Serrat, Pau Donés o Estrella Morente, entre otros grandes músicos.
Concebido como un homenaje a su público, a su historia y a todas las personas que han formado parte del camino musical de la artista durante este cuarto de siglo, La Mari revisita sus canciones, sus versos y sus sentimientos, con el amor como bandera y con la música como protagonista, pues dentro de poco arrancará una nueva gira nacional e internacional.
Mari de Chambao: «Estoy en el no a la guerra, y en el sí a escucharnos, a respetarnos, a no señalar tan rápido»
La artista lanzó recientemente su disco ‘Chambao – 25 aniversario’ junto a grandes artistas, con el que arrancará una nueva gira nacional e internacional.
La música de La Mari de Chambao es una de esas cosas que alegran siempre, porque parecen haber estado ahí siempre. Y casi. La artista acaba de lanzar su disco Chambao – 25 aniversario, un nuevo trabajo con el que celebrar las bodas de plata de este proyecto fundador del flamenco chill.
En el álbum hay 25 grandes colaboraciones nacionales e internacionales, como Alejandro Sanz, Camilo, Pablo Alborán, Ricky Martin, Estopa, Vanesa Martín, Malú, Rozalén, Rosana, Manuel Carrasco, Bebe, Pedro Capó, Miguel Poveda, Joan Manuel Serrat, Pau Donés o Estrella Morente, entre otros grandes músicos.
Concebido como un homenaje a su público, a su historia y a todas las personas que han formado parte del camino musical de la artista durante este cuarto de siglo, La Mari revisita sus canciones, sus versos y sus sentimientos, con el amor como bandera y con la música como protagonista, pues dentro de poco arrancará una nueva gira nacional e internacional.
¿Que le hace sentir este 25 aniversario? ¿Qué piensa o que siente que cuando reflexiona sobre ese número?
Pues 25 años que llevo en la música… me parece una suerte. Y digo suerte, aparte de que se trabaja bastante, porque no es una elección solo mía. Yo puedo trabajar con un equipo maravilloso de personas durante todos estos años, pero todo depende de si al público le llega lo que haces, entonces, me parece una suerte, Me parece una fortuna el poder estar aquí contándote a ti esto después de 25 años en la música y además celebrarlo con tantas amigas y amigos que están en el disco y con los que no están en el disco. También porque hay un equipazo de trabajo súper potente que han puesto mucho cariño y mucho cuidado. Me siento muy afortunada, de verdad. Me siento muy agradecida. Si miro para atrás lo que me sale decirte es esto.
¿Lo pensó en algún momento cuando montó Chambao? ¿Pensaron que estaríais ahí 25 años después?
Bueno, yo dejé de hablar en plural con Chambao en 2005. De 2001 a 2005 sí que éramos primero cuatro, luego tres, luego dos… Pero yo no me imaginaba ni ser cantante. No tenía ni idea de que me iba a dedicar a la música. A mí la música me ha gustado toda mi vida, desde chiquitita. En mi casa la música siempre ha estado de una manera muy natural. Hemos cantado, hemos tocado, hemos reído, hemos bailado. Yo creo que como en cualquier casa andaluza de esa época. Ahora no sé por dónde estará la energía, pero antes era muy común. Mis vecinas, mi barrio era muy así y por ende yo creo que casi todos los barrios de Málaga. Ahora no sé qué se cuece en cada uno, pero sí que en aquella época, desde la infancia a la a la adolescencia y a la edad un poco más adulta, era una manera de vivir. No era algo exclusivo como para que lo fuese a convertir en un trabajo.

¿Lo ve así, como un trabajo?
Me cuesta decir que es un trabajo, aunque sí que lo es. Es un oficio precioso y que me ayuda a estar de una manera concreta en el mundo y a desarrollarme como persona y valorar ciertas ciertas cosas muy importantes en la vida, como la salud y el amor. ¿Me imaginaba que iba a estar profesionalmente en la música? No. Yo hago camino, no planeo.
Más de 25 artistas de primer nivel están en este aniversario, en este disco, ¿no se le ha resistido nadie?
Sí, ha habido algún no, pero porque no se podía por tema logístico o por el tema de los contratos, pero fueron muy pocos. A mí me parece un regalazo y una suerte el poder haber contado con todos porque 25 canciones es mucho curro. Sí, un disco con 12 ya tiene un montón de trabajo. 25 es mucho más. El año pasado, en marzo, o por ahí empezamos a maquetar este disco, porque todo regrabado nuevo, desde la misma canción, respetando la energía, la estructura y el universo de esa canción, pero actualizándola. Las conversaciones con Bob Benozzo, con el productor, al principio fueron todo el rato de “son muchos temas y no sé si me va a dar tiempo”, que es cuando entró Pedro Pimentel en la coproducción también. Y si a esto se le se le añaden los veinticinco artistas para colaborar vocalmente o para tocar en el disco, pues imagínate. Ha sido una suerte el poder encajar todos los calendarios y que solo tres no hayan podido ha sido una suerte.
En el vídeo resumen de todas las colaboraciones salen todos ellos hablando de usted… ¿Cómo le hace sentir que eso que grandes artistas digan que la música de La Mari de Chambao les ha influido o que viven con ella?
Lo del merecimiento es complicado porque de repente, como una va haciendo camino y no sabe qué hay en cada casa, cuando te devuelven palabras tan bonitas te deja un poquito K.O. Y ahí hay un tema con el merecimiento, con merecerme esas palabras, merecerme ese cariño, merecerme ese reconocimiento. Pues yo se lo agradezco enormemente a cada persona. Bueno, realmente se lo agradezco a la música, pero básicamente no creo que sea a mí a quien haya que nombrar en este caso. Yo creo que realmente la protagonista es la música, que a través de mí, que soy la vocalista, la que escribe algunas canciones, otras no, es hacia quien va dirigido este mensaje. La protagonista es la música.
Hay una colaboración con Pau Donés. ¿Cómo ha sido hacer ese tema con su voz?
Ha sido muy bonito. Es un disco también homenaje. Yo quería que estuviese Serrat, quería que estuviese Pau Donés y quería que estuviese Ray Heredia, entre muchos otros artistas y grupos que me encantaría homenajear. Es porque han formado parte muy fuertemente de Chambao. En el caso de Pau Donés, aparte de la amistad que nos unía, tengo amistad con su familia, concretamente más con Marc Donés, con su hermano y a lo largo de los años hemos estado llamándonos y haciéndonos partícipes, tanto él con ciertas actuaciones y actos para Pau Donés y para Jarabe de Palo como yo para conciertos. Así que le propuse si quería, si le parecía bien, que hablase con su familia y si le parecía guay que en el disco estuviese Pau. Hace una versión de Déjame vivir adecuada a la producción de este disco. Se lo comenté a Estrella Morente y le pareció una idea genial estar en esa canción también. Me pasó las pistas de la voz de Pau, de sus coros, su buen amigo y productor Micky. Ellos regrabaron hace tiempo casi toda la discografía de Pau Donés y de Jarabe de Palo y ha sido precioso grabar escuchando al Pauet en tus oídos.

¿Hay alguna de sus canciones que haya adquirido una un significado diferente con el paso del tiempo o alguna frase, algún verso que de repente signifique una cosa diferente?
Pues fíjate que Desconocido, que es una canción que está en el disco Endorfina. A veces uno en un directo puede pecar de querer canciones un poco más movidas para que el público esté animado y a veces puede que yo peque de quitar canciones lentas. Para mí hablar del amor es un tema muy sensible, muy íntimo también y Desconocido creo que es uno de los grandes singles de Chambao en el apartado de baladas, si se le puede poner ahí. Habla del amor, pocas canciones son, hablando del amor romántico, tan explícitas como Desconocido y para mí es este tipo de canción que me comentas.
¿Por qué le es tan sensible el amor?
Porque el amor no tiene nombre, no tiene tiempo, ni cantidad, no tiene género, no tiene color, no tiene ni sol, ni lluvia, ni es desconocido… es un tema muy sensible, muy íntimo, muy para tratar con mucha escucha.
El amor no es el sentimiento que parece predominar ahora en el mundo… Como artista y como persona sensible, ¿cómo le afecta toda esta actualidad terrible que estamos viviendo?
Me afecta. Me cuesta mucho ahora mismo contar todo el rato que estoy de celebración por el disco cuando hay guerras, hay niños muriendo día a día, se están exterminando pueblos, están cayendo bombas por petróleo o por ideología. Me cuesta un montón celebrar, es como si tuviese que ser un poco bipolar para hacerlo. En el día a día entiendo que la vida tiene todos los colores. Intentas hacer tu día a día como cualquier otra persona, sería muy intenso vivir todo el rato, ni de un lado ni del otro. Lo llevo como cualquier otra persona, me preocupo e intento estar presente y activa en el ‘no a la guerra’, en el no al maltrato de cualquier tipo, ni a cualquier ser y sí a escucharnos, a respetarnos, a no señalar tan rápido.
¿Cómo se encuentra tras la recuperación del cáncer?
Me encuentro en un momento de adaptación a mi nueva situación física, tratando de aportar a todos los niveles del día a día con vitalidad y calma, buscando equilibrio en medio de tanta inmediatez y muy satisfecha con la salida del disco Chambao 25 Aniversario después de un año de trabajo intenso.
¿Ha habido una Mari de antes y de después del cáncer?
La María del Mar, La Mari, la niña y la adulta se dan la mano. Este es el cambio más notable después de este segundo cáncer de mama: estoy siendo y reconociendo a las Maris que fui.
¿Recuerda su primer concierto?
Sí que me acuerdo. El primer concierto de Chambao no fue un concierto como tal, fueron dos canciones y tuvimos la gran suerte de hacerlas porque todavía no teníamos ni banda. Estábamos Dani, El Edi, Henry, que era el productor de de las primeras canciones de Chambao y yo. A Henry lo metimos como artista y como parte de Chambao al principio, con lo cual no se sentía muy cómodo porque decía “yo soy productor, yo tengo que estar detrás”. Y lo pusimos a tocar la flauta. Luego Daniel tocaba la guitarra y hacía un coro en directo. Henry lanzaba las bases y tocaba la flauta, El Bansuri, la Travesera… y yo cantaba. Hubo un ciclo de grupos emergentes en el Teatro Cervantes en Málaga y nos invitaron a hacer dos canciones. Yo no me lo podía creer. Dos canciones es muy corto como para que, con los nervios que llevaba para que saliera bien, para acordarme de la letra, no desafinar, me diera de cuenta de dónde estaba, de disfrutarlo. Fueron muchos nervios y prácticamente no enterarte de nada.
¿Y cómo vivió el éxito? ¿Cómo lo procesó?
Yo no viví un bombazo. Ha sido bastante progresivo. Como que lo he intentado naturalizar. No sé si se dice así. Le quito un poco de hierro. Soy una curranta de la música y me interesa mucho desde cada arreglo a cada botella de agua que se pueda poner en el escenario o qué tipo de promo hago, dónde voy, qué digo… Con los años vas aprendiendo a hacer cada vez un poco mejor este trabajo, siempre dentro de lo que una es, no me voy a disfrazar en alguien que no soy.
¿Es la misma Mari que cuando empezó?
También hay que lidiar con eso, cómo tú vas evolucionando como persona y vas haciendo lo mejor que puede con las herramientas que tienes en el momento que tienes que estar haciéndolo. Respecto a la fama, no he vivido un momento de boom de no poder salir a la calle. De hecho, siempre he vivido en Málaga y creo que allí están bastante acostumbrados a verme, con lo cual no hay como ese revuelo. Yo siempre le le doy más importancia a la música que al artista. Creo que ese para mí es ese el punto: saber darle más importancia a la música que al artista. Creo que yo soy una artista, un mero canal y un reflejo de lo que tú ves en mí, pero que realmente te está viendo a ti.
¿Alguna vez la industria le ha intentado llevar por otro lado? ¿Cómo ha manejado la balanza entre hacer algo más mediático para poder seguir trabajando y hacer algo que le gustaba?
Pues más que la industria ha sido el crecer como persona. Ha habido momentos en entrevistas pasadas que me he visto y he dicho “madre mía, ¿esa quién es?”. No me suelo ver las entrevistas porque luego me meto mucha caña. ¿Por qué has dicho eso ¿Pero por qué te has puesto eso? ¿O por qué hablo tan enfadado? ¿Dónde voy tan chula? En las de más jovencita a veces no me reconozco. Creía que estaba súper subida. Eso ha ido cambiando al poder masticar, llevar este tipo de vida y crecer como persona. De chiquitita a un poquito más adulta. Pues a eso hemos venido, a aprender a andar.
Nos decía que es más importante fluir que planear…
Bonita esa palabra. Está de moda, fluir. Yo creo que son importantes las dos cosas. A mí me gusta mucho planear y mimar las cosas, siempre sin olvidarme de que mientras lo planeo, hay un ahora que disfrutar. Creo que ahí es donde está la felicidad, como cuando el perrito mueve el rabo porque le das el pollo. El rabito es el ahora para mí. Entonces, mientras planeo, pues sí que me gusta disfrutar. Ya luego la vida dispone sobre lo que tú planeas. Fluir me cuesta un poco a veces. Si es conmigo sola todo bien, o con mi perrito, pero si es con alguien más intento que esa persona esté a gusto y yo también.
Mostrar comentarios
20MINUTOS.ES – Cultura
