<p>Las mejoras en los tratamientos, los diagnósticos y la detección precoz ha hecho que la mortalidad por cáncer de mama en España haya descendido casi un 42% en las tres últimas décadas. Así lo refleja un nuevo estudio publicado en <a href=»https://www.thelancet.com/journals/lanonc/article/PIIS1470-2045(25)00730-2/fulltext » target=»_blank»><i>The Lancet Oncology</i></a> que muestra un descenso pronunciado en los fallecimientos por esta causa entre 1990 y 2023 en nuestro país. </p>
Las mejoras en los tratamientos, los diagnósticos y la detección precoz ha hecho que la mortalidad por cáncer de mama en España haya descendido casi un 42% en las tres últimas d
Las mejoras en los tratamientos, los diagnósticos y la detección precoz ha hecho que la mortalidad por cáncer de mama en España haya descendido casi un 42% en las tres últimas décadas. Así lo refleja un nuevo estudio publicado en The Lancet Oncology que muestra un descenso pronunciado en los fallecimientos por esta causa entre 1990 y 2023 en nuestro país.
El estudio también estima que de aquí hasta 2050 el número de casos y las muertes por cáncer de mama aumentarán debido principalmente al crecimiento y el envejecimiento de la población.
A escala global, el estudio calcula que los casos de cáncer de mama se incrementarán un tercio y pasarán de los 2,3 millones detectados en 2023 a alcanzar los 3,5 millones en 2050. En la misma línea, se espera que las muertes por este tumor suban un 44% hasta alcanzar los 1,4 millones, con un impacto especialmente notable en países de escasos recursos.
«La gran cantidad de datos analizados y la rigurosidad del tratamiento estadístico hacen de este un artículo científicamente muy sólido. Los datos que aporta este estudio son parámetros muy importantes para saber cómo afecta el cáncer de mama a la población y además los compara por países o grupos de países», apunta Alejandro Pérez Fidalgo, médico del servicio de Oncología y Hematología del Instituto de Investigación Sanitaria Clínico Valencia (INCLIVA) y miembro de los grupos de trabajos Largos Supervivientes y de Adolescentes y Adultos Jóvenes de la Sociedad Española de Oncología Médica, en declaraciones a SMC España.
«Los datos de España aportados en esta publicación hablan muy bien de nuestro sistema sanitario y su estrategia en la lucha contra el cáncer de mama entre 1990 y 2023. A pesar de que, en este periodo, la incidencia en nuestro país se incrementó en un 65,5% más de nuevos casos de cáncer de mama (quedando la tasa de incidencia en 65 casos nuevos por 100.000 habitantes y por año), la buena noticia en nuestro país es que, en cambio, la mortalidad disminuyó en un 41,9% menos en ese mismo periodo. Este descenso es incluso superior a la media de disminución de los países ricos. Que haya muchos más casos nuevos y, aun así, caiga casi un 42% la mortalidad en un mismo periodo de tiempo es un gran hito sanitario por el que deberíamos de felicitarnos», añade Pérez Fidalgo, quien recuerda que existe «una clara diferencia en la evolución de esta enfermedad dependiendo del país y situación socioeconómica de este en el manejo de esta enfermedad. Este estudio ratifica que el esfuerzo sanitario realizado en países europeos, España incluida, impacta positivamente en la salud de la población».
En 2023, las estimaciones del trabajo señalan que se diagnosticaron 2,3 millones de nuevos casos de cáncer de mama y unas 764.000 muertes. Sin embargo, tal y como recuerda Pérez Fidalgo, esta fotografía esconde grandes diferencias entre países. Así, los datos muestran que en los países menos desarrollados, la incidencia de este tipo de tumor es más baja pero la mortalidad es más alta, lo que muestra la importancia que el screening mamográfico, el acceso a los tratamientos y la calidad del sistema sanitario pueden llegar a tener en la salud de la población. «El problema es llamativo pues la incidencia en estos países pobres se ha disparado desde 1990 hasta 2023, aumentando en un 147%. Además, la mortalidad en los países pobres también aumentó en un 99,3%».
Por el contrario, en los países más ricos «lo más llamativo es el enorme descenso en mortalidad, habiéndose conseguido una reducción del 29,9 % desde 1990», indica Pérez Fidalgo.
«El cáncer de mama continúa teniendo un profundo impacto en la vida de las mujeres y sus comunidades», ha señalado en un comunicado la autora principal, Kayleigh Bhangdia, del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington, EE. UU. «Mientras que quienes viven en países de altos ingresos suelen beneficiarse de la detección, un diagnóstico más oportuno y estrategias de tratamiento integrales, la creciente carga del cáncer de mama se está trasladando a los países de ingresos bajos y medianos bajos, donde las personas a menudo se enfrentan a diagnósticos en etapas más avanzadas, un acceso más limitado a atención médica de calidad y tasas de mortalidad más altas que amenazan con eclipsar el progreso en la salud de las mujeres».
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