Bruselas ve implicación de Rusia e Israel en la amplificación de la crisis de Ceuta a nivel global, pero no les señala como causantes (totales o parciales) de la misma, tal como ha confirmado un portavoz comunitario a 20minutos este mismo martes. El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) sí reconoce, en un informe confidencial, que el Kremlin, así como Tel Aviv, han intentado «sacar partido», dicen, de la situación. Pero todos los análisis matizan al Gobierno: los actores terceros han tratado de aprovecharse de la crisis, pero no la iniciaron.
«No disponemos de pruebas concluyentes que sugieran que la crisis en sí misma fuera provocada por la desinformación de actores estatales extranjeros», explica el Ejecutivo comunitario en su mensaje, al que ha tenido acceso este medio. El Gobierno sí dice tener evidencias de que «la internacional ultra, los foros digitales de Israel y Rusia, amplificaron lo sucedido en Ceuta con el ánimo de fracturar Europa y España«, según ha explicado este martes en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz. Es, asimismo, una idea en la que este lunes incidió el presidente, Pedro Sánchez, que acusó, en una entrevista en la SER, a ambos países de «esparcir bulos» en los momentos más críticos de los hechos.
Es más, fuentes gubernamentales precisaron que se está trabajando con el Ejecutivo para conseguir el cierre de las cuentas que contribuyeron a difundir desinformación y bulos en torno a Ceuta, al tiempo que han asegurado que el Gobierno no va a «entrar en el juego», después de que Rusia haya pedido pruebas de su implicación.
Es decir, Bruselas acepta la explicación del Gobierno: no señala a Marruecos y sí a «actores extranjeros», pero en referencia implícita a Tel Aviv y Moscú. En ese escenario, el lado ruso ya se ha desmarcado este martes de las acusaciones. «No hay pruebas que apoyen la supuesta implicación de Rusia en la crisis migratoria en España», sostuvo en rueda de prensa la portavoz del Kremlin, Maria Zajarova durante. «Cuando hay acusaciones debe haber hechos que requieran ser verificados. Solo después, una acusación puede ser considerada de forma seria», sentenció.
Las palabras salidas de Rusia son anteriores eso sí a la confirmación de las indagaciones por parte de la diplomacia europea. El informe, además, según ha confirmado la Comisión Europea, ya está en manos del Gobierno español. Las mismas fuentes consultadas apuntaron además que se trata de un tema «delicado» no solo para España, sino también para toda la UE, teniendo en cuenta que la ciudad autónoma es frontera del bloque comunitario. Al mismo tiempo, confirman los plazos: a partir del 30 de julio, es decir, el día en el que se desató la crisis, se ha detectado por parte del SEAE «un aumento» de la desinformación con el objetivo de «avivar las tensiones y desestabilizar» a España y a Europa.
Israel también negó cualquier implicación y acusó a Sánchez de mentir. «Esto es una mentira descarada. Seguir difundiendo mentiras difamatorias no desviará la atención del vergonzoso fracaso de Sánchez en la gestión de los asuntos de su país», comentó al respecto el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, en redes sociales.
Sánchez ya había apuntado este lunes a esa agitación. «Si Rusia se mete a desinformar sobre esta cuestión o Israel también desinforma criticando al Gobierno de España, no será porque les preocupa la migración en España o en Europa, sino por las posiciones políticas que estamos manteniendo, yo creo que valientes, respecto al genocidio en Gaza o respecto a la invasión de Putin en Ucrania», expuso, alegando que es «evidente» que hay un papel claro de los Gobiernos de Putin y de Netanyahu en esos movimientos que ahora confirma Bruselas.
«No disponemos de pruebas concluyentes que sugieran que la crisis en sí misma fuera provocada por la desinformación de actores estatales extranjeros», explica el SEAE.
Bruselas ve implicación de Rusia e Israel en la amplificación de la crisis de Ceuta a nivel global, pero no les señala como causantes (totales o parciales) de la misma, tal como ha confirmado un portavoz comunitario a 20minutos este mismo martes. El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) sí reconoce, en un informe confidencial, que el Kremlin, así como Tel Aviv, han intentado «sacar partido», dicen, de la situación. Pero todos los análisis matizan al Gobierno: los actores terceros han tratado de aprovecharse de la crisis, pero no la iniciaron.
«No disponemos de pruebas concluyentes que sugieran que la crisis en sí misma fuera provocada por la desinformación de actores estatales extranjeros», explica el Ejecutivo comunitario en su mensaje, al que ha tenido acceso este medio. El Gobierno sí dice tener evidencias de que «la internacional ultra, los foros digitales de Israel y Rusia, amplificaron lo sucedido en Ceuta con el ánimo de fracturar Europa y España«, según ha explicado este martes en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz. Es, asimismo, una idea en la que este lunes incidió el presidente, Pedro Sánchez, que acusó, en una entrevista en la SER, a ambos países de «esparcir bulos» en los momentos más críticos de los hechos.
Es más, fuentes gubernamentales precisaron que se está trabajando con el Ejecutivo para conseguir el cierre de las cuentas que contribuyeron a difundir desinformación y bulos en torno a Ceuta, al tiempo que han asegurado que el Gobierno no va a «entrar en el juego», después de que Rusia haya pedido pruebas de su implicación.
Es decir, Bruselas acepta la explicación del Gobierno: no señala a Marruecos y sí a «actores extranjeros», pero en referencia implícita a Tel Aviv y Moscú. En ese escenario, el lado ruso ya se ha desmarcado este martes de las acusaciones. «No hay pruebas que apoyen la supuesta implicación de Rusia en la crisis migratoria en España», sostuvo en rueda de prensa la portavoz del Kremlin, Maria Zajarova durante. «Cuando hay acusaciones debe haber hechos que requieran ser verificados. Solo después, una acusación puede ser considerada de forma seria», sentenció.
Las palabras salidas de Rusia son anteriores eso sí a la confirmación de las indagaciones por parte de la diplomacia europea. El informe, además, según ha confirmado la Comisión Europea, ya está en manos del Gobierno español. Las mismas fuentes consultadas apuntaron además que se trata de un tema «delicado» no solo para España, sino también para toda la UE, teniendo en cuenta que la ciudad autónoma es frontera del bloque comunitario. Al mismo tiempo, confirman los plazos: a partir del 30 de julio, es decir, el día en el que se desató la crisis, se ha detectado por parte del SEAE «un aumento» de la desinformación con el objetivo de «avivar las tensiones y desestabilizar» a España y a Europa.
Israel también negó cualquier implicación y acusó a Sánchez de mentir. «Esto es una mentira descarada. Seguir difundiendo mentiras difamatorias no desviará la atención del vergonzoso fracaso de Sánchez en la gestión de los asuntos de su país», comentó al respecto el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, en redes sociales.
Sánchez ya había apuntado este lunes a esa agitación. «Si Rusia se mete a desinformar sobre esta cuestión o Israel también desinforma criticando al Gobierno de España, no será porque les preocupa la migración en España o en Europa, sino por las posiciones políticas que estamos manteniendo, yo creo que valientes, respecto al genocidio en Gaza o respecto a la invasión de Putin en Ucrania», expuso, alegando que es «evidente» que hay un papel claro de los Gobiernos de Putin y de Netanyahu en esos movimientos que ahora confirma Bruselas.
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