Vulnerabilidad, desnudez, parar y reconectar son cuatro conceptos con los que se puede definir Hipersensible, el nuevo disco de Marlon. La banda asturiana compuesta por Adrián Roma, Juan Fernández y Jorge Diéguez presenta este proyecto como una «terapia» tanto grupal como individual. «Tiene que ver con ahondar en nuestros adentros, en la fragilidad que te da ese punto de introspección. Para nosotros fue muy importante bajar el ritmo que estábamos teniendo de sacar canciones de forma automática«, cuentan en una entrevista para este periódico con motivo de su trabajo.
En un mundo donde reina la inmediatez, Marlon tomó la determinación de parar un año y medio para crear y dar forma a este trabajo. «Si te dejas llevar, al final te das cuenta de que estás metido en una rueda constante de velocidad, de presiones y de toma de decisiones que no sabes si las estás tomando tú de manera consciente o simplemente es que te estás dejando llevar por la gente. Parar da miedo, porque todo va tan rápido y es tan inmediato que si te separas de la hoja de ruta cinco minutos, ya no estás. Pero creo que si no hubiéramos parado, igual ahora mismo no estaríamos aquí hablando este disco», asegura Jorge.
Asimismo, odian la «inmediatez, las velocidades y las etiquetas», afirman. «Nos hemos dado esa libertad de crear sin pensar en nada más que en nosotros y creo que es la primera vez que pensamos más de esta manera que en lo que pueda pensar la gente, y eso nos ha quitado una especie de peso mental. Nos gustaría que las canciones que hiciéramos a partir de ahora las quisiéramos escuchar con gusto dentro de unos años y no nos dieran rabia», matizan.
A la hora de dar forma a Hipersensible, el grupo realizó una especie de «campamento base» en el que se reunían con sus instrumentos y un amigo productor en casas alejadas del ruido y bullicio de la ciudad. Fue en Francia donde pusieron el broche final y cerraron el proyecto. «Siempre ha sido bastante importante irnos y no estar en nuestra casa mientras componemos. Es importante que estemos juntos y que todos respiremos la misma esencia que se quiere contar en el disco«, reconoce Juan sobre esta iniciativa.
Este disco les ha servido también para «reconectar y redescubrirse» juntos y por separado: «Llevamos ya casi 11 años y se pasan por momentos delicados, pero tenemos la suerte de que somos tres personas, entonces eso también nos ayuda en muchos momentos de oscuridad a sacarnos a flote y hacernos mucho más fuertes». «Nos ha ayudado a quitarnos una especie de disfraz que, sin querer, el mundo te pone por las redes, por la exposición o la facilidad de juzgar absolutamente todo sin conocerlo. Ha sido como: ‘Vamos a ir con todo como somos, sin ningún tipo de pudor, y contar cómo somos’. Es la primera vez que nos quitamos esa máscara y nos está sirviendo como una terapia bastante bestia», matiza Adrián.
Precisamente, uno de los cambios en relación con sus discos anteriores ha sido el de alejarse de los prejuicios anteriores a la hora de crear las canciones: «Nuestro objetivo ha sido intentar desprendernos de esas normas que a veces nos ataban y éramos los primeros jugadores de ello, y poder dedicar tiempo a hacer canciones que nos identificaran completamente». Y, gracias a ello, su identidad sonora también ha evolucionado: «Lo que ha mejorado no son las canciones, hemos sido nosotros. En todos los trabajos y todos los ámbitos, mientras más años y más tiempo y cariño le dediques, vas creciendo con tu trabajo y cada vez va siendo mejor».
Para Marlon, Hipersensible es el inicio de un nuevo episodio en su trayectoria profesional. «Es como un volver a empezar un poco. Lo sentimos tan próximo y tan de verdad que es una etapa quizás que nunca haya habido», recalca Juan. En esta nueva era, la estética y la forma de comunicar juegan un papel importante, por lo que, ¿hasta qué punto sienten que un artista tiene que construir un mundo más allá de sus canciones? «El truco no es crearlo de manera un poco prendidita, sino que creo que llega un momento en que, con las canciones, se genera un mundo que no está creado de forma consciente. Ese mundo termina dándolo la música y el ir a tocar», añade el mismo.
Aunque consideran «difícil» el definir ellos mismos en qué punto se encuentran actualmente dentro de la industria, comparten que ha sido el tiempo quien les ha enseñado a no estar «enfrascados» en las expectativas: «Nos han pasado cosas increíbles que quizás no hayamos disfrutado como se merecía y no le hemos dado ese valor. Creo que ahora también el cambio está en disfrutar, en la medida de lo posible, todo lo que nos pase».
«A nosotros nos interesa seguir viviendo de la música y que funcione todo. Nos encantaría que a todo el mundo le gustase el disco y que quisieran venir a vernos. Pero queremos que eso pase desde un punto en el que nosotros nos sintamos reales. Lo que no queremos es vender una cosa y luego que nos joda defenderla en el escenario, porque, al final, tenemos que salir a cantarlas nosotros. Y estar tocando canciones o haciendo cosas solo para contentar a un público y tú irte para casa decepcionado es una pena. Dentro de ese Hipersensible, lo que queremos es que la gente entienda que el ser humano evoluciona y que intenta mejorar y buscar cosas que le hagan sentir mejor», reflexiona Adrián.
El pasado 11 de abril iniciaron su gira por España para presentar el álbum a sus fans. «Nos morimos de ganas por tocar en todos los sitios donde ya hemos estado y sabemos lo que hay; siempre es un disfrute máximo poder acudir a ver otra vez a esas ciudades que nos llevan acogiendo durante años con canciones nuevas. La gente también lo está demandando y tener algo nuevo que enseñar apetece mucho», concluyen sobre las ganas y la emoción que les genera volver a la carretera.
La banda presenta su nuevo disco, ‘Hipersensible’, en el que han ahondado en sus adentros y han mostrado su vulnerabilidad tras un año y medio de pausa.
Vulnerabilidad, desnudez, parar y reconectar son cuatro conceptos con los que se puede definir Hipersensible, el nuevo disco de Marlon. La banda asturiana compuesta por Adrián Roma, Juan Fernández y Jorge Diéguez presenta este proyecto como una «terapia» tanto grupal como individual. «Tiene que ver con ahondar en nuestros adentros, en la fragilidad que te da ese punto de introspección. Para nosotros fue muy importante bajar el ritmo que estábamos teniendo de sacar canciones de forma automática«, cuentan en una entrevista para este periódico con motivo de su trabajo.
En un mundo donde reina la inmediatez, Marlon tomó la determinación de parar un año y medio para crear y dar forma a este trabajo. «Si te dejas llevar, al final te das cuenta de que estás metido en una rueda constante de velocidad, de presiones y de toma de decisiones que no sabes si las estás tomando tú de manera consciente o simplemente es que te estás dejando llevar por la gente. Parar da miedo, porque todo va tan rápido y es tan inmediato que si te separas de la hoja de ruta cinco minutos, ya no estás. Pero creo que si no hubiéramos parado, igual ahora mismo no estaríamos aquí hablando este disco», asegura Jorge.
Asimismo, odian la «inmediatez, las velocidades y las etiquetas», afirman. «Nos hemos dado esa libertad de crear sin pensar en nada más que en nosotros y creo que es la primera vez que pensamos más de esta manera que en lo que pueda pensar la gente, y eso nos ha quitado una especie de peso mental. Nos gustaría que las canciones que hiciéramos a partir de ahora las quisiéramos escuchar con gusto dentro de unos años y no nos dieran rabia», matizan.

A la hora de dar forma a Hipersensible, el grupo realizó una especie de «campamento base» en el que se reunían con sus instrumentos y un amigo productor en casas alejadas del ruido y bullicio de la ciudad. Fue en Francia donde pusieron el broche final y cerraron el proyecto. «Siempre ha sido bastante importante irnos y no estar en nuestra casa mientras componemos. Es importante que estemos juntos y que todos respiremos la misma esencia que se quiere contar en el disco«, reconoce Juan sobre esta iniciativa.
Este disco les ha servido también para «reconectar y redescubrirse» juntos y por separado: «Llevamos ya casi 11 años y se pasan por momentos delicados, pero tenemos la suerte de que somos tres personas, entonces eso también nos ayuda en muchos momentos de oscuridad a sacarnos a flote y hacernos mucho más fuertes». «Nos ha ayudado a quitarnos una especie de disfraz que, sin querer, el mundo te pone por las redes, por la exposición o la facilidad de juzgar absolutamente todo sin conocerlo. Ha sido como: ‘Vamos a ir con todo como somos, sin ningún tipo de pudor, y contar cómo somos’. Es la primera vez que nos quitamos esa máscara y nos está sirviendo como una terapia bastante bestia», matiza Adrián.
Precisamente, uno de los cambios en relación con sus discos anteriores ha sido el de alejarse de los prejuicios anteriores a la hora de crear las canciones: «Nuestro objetivo ha sido intentar desprendernos de esas normas que a veces nos ataban y éramos los primeros jugadores de ello, y poder dedicar tiempo a hacer canciones que nos identificaran completamente». Y, gracias a ello, su identidad sonora también ha evolucionado: «Lo que ha mejorado no son las canciones, hemos sido nosotros. En todos los trabajos y todos los ámbitos, mientras más años y más tiempo y cariño le dediques, vas creciendo con tu trabajo y cada vez va siendo mejor».

Para Marlon, Hipersensible es el inicio de un nuevo episodio en su trayectoria profesional. «Es como un volver a empezar un poco. Lo sentimos tan próximo y tan de verdad que es una etapa quizás que nunca haya habido», recalca Juan. En esta nueva era, la estética y la forma de comunicar juegan un papel importante, por lo que, ¿hasta qué punto sienten que un artista tiene que construir un mundo más allá de sus canciones? «El truco no es crearlo de manera un poco prendidita, sino que creo que llega un momento en que, con las canciones, se genera un mundo que no está creado de forma consciente. Ese mundo termina dándolo la música y el ir a tocar», añade el mismo.
Aunque consideran «difícil» el definir ellos mismos en qué punto se encuentran actualmente dentro de la industria, comparten que ha sido el tiempo quien les ha enseñado a no estar «enfrascados» en las expectativas: «Nos han pasado cosas increíbles que quizás no hayamos disfrutado como se merecía y no le hemos dado ese valor. Creo que ahora también el cambio está en disfrutar, en la medida de lo posible, todo lo que nos pase».
«A nosotros nos interesa seguir viviendo de la música y que funcione todo. Nos encantaría que a todo el mundo le gustase el disco y que quisieran venir a vernos. Pero queremos que eso pase desde un punto en el que nosotros nos sintamos reales. Lo que no queremos es vender una cosa y luego que nos joda defenderla en el escenario, porque, al final, tenemos que salir a cantarlas nosotros. Y estar tocando canciones o haciendo cosas solo para contentar a un público y tú irte para casa decepcionado es una pena. Dentro de ese Hipersensible, lo que queremos es que la gente entienda que el ser humano evoluciona y que intenta mejorar y buscar cosas que le hagan sentir mejor», reflexiona Adrián.
El pasado 11 de abril iniciaron su gira por España para presentar el álbum a sus fans. «Nos morimos de ganas por tocar en todos los sitios donde ya hemos estado y sabemos lo que hay; siempre es un disfrute máximo poder acudir a ver otra vez a esas ciudades que nos llevan acogiendo durante años con canciones nuevas. La gente también lo está demandando y tener algo nuevo que enseñar apetece mucho», concluyen sobre las ganas y la emoción que les genera volver a la carretera.
20MINUTOS.ES – Cultura
