<p>Se acercan los <strong>Magos de Oriente cargados de regalos</strong>, y en no pocas cajas de juguetes, ropa, cosméticos o artículos electrónicos encontraremos unas pequeñas bolsas para la humedad que contienen numerosas bolitas.</p>
Las bolsitas destinadas a la absorción de la humedad de muchos productos llama la atención de los niños. En caso de ingestión, si las bolitas son de colores, hay que llamar a Toxicología
Se acercan los Magos de Oriente cargados de regalos, y en no pocas cajas de juguetes, ropa, cosméticos o artículos electrónicos encontraremos unas pequeñas bolsas para la humedad que contienen numerosas bolitas.
Estamos muy acostumbrados a verlas y a tirarlas a la basura sin más, pero por su tamaño, forma y sonido, suelen ser algo que llama mucho la atención de los más pequeños de la casa que, a menudo, acaban jugando con ellas e ingiriendo parte de su contenido.
Si abrimos una de esas bolsas observaremos cientos de pequeñas bolas cuya función es la de absorber la humedad. Están compuestas de silicagel, es decir, sílice amorfa o gel de sílice a base de silicato de sodio.
Si las observásemos al microscopio veríamos que tienen millones de pequeños poros y por ello son excelentes como absorbentes del agua presente en el aire, llegando a absorber hasta el 40% de su peso en humedad y manteniendo el producto que hemos comprado en perfecto estado.
No, no son tóxicas ni venenosas. En las bolsas siempre se indica «no comer» porque, obviamente, no es comida pero podría confundirse con un condimento y porque podrían causar asfixia en caso de ser ingeridas por los más pequeños.
Además, ni las pequeñas bolitas ni ninguno de sus componentes podrían ser absorbidos en ningún caso por la mucosa del aparato digestivo. Son totalmente inocuas.
Lo primero que haremos será retirar las bolitas que hayan podido quedar en su boca, y a continuación mantendremos la calma. No le vamos a provocar el vómito ni le vamos a dar leche, miga de pan ni ningún otro remedio extraño. Simplemente vigilaremos su estado de salud, que respira correctamente y no se ha atragantado, y observaremos si aparece algún síntoma extraño en las próximas horas.
Más de lo que se cree. Solo en Estados Unidos se producen alrededor de 40.000 casos anuales de ingesta accidental.
Las bolitas de gel de sílice no son tóxicas en su base natural, es decir, cuando son transparentes o de color blanco perlado que es como las vemos en la amplia mayoría de los productos de consumo que las contienen.
Pero en ocasiones, a los productos para la humedad que se venden para emplear en baños o en otras estancias de la casa, los fabricantes les añaden sustancias químicas como el cloruro de cobalto o el metil violeta. Esto lo hacen para que la sílice cambie de color cuando ha absorbido agua del aire ambiente, algo que sirve como indicador de que en esa estancia hay una humedad elevada, y en este caso su ingestión sí es tóxica para la salud humana.
Si esas bolitas no tienen color o son blancas, tranquilidad. Si son rosas, naranjas, azules o verdes, nos pondremos en contacto con el Instituto Nacional de Toxicología en el teléfono 91.562.04.20. Un teléfono que funciona las 24 horas del día y en el que nos indicarán si debemos acudir a Urgencias o no según el producto de que se trate.
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