Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí han denunciado en la madrugada de este jueves varios ataques iraníes contra su infraestructura energética. Los comunicados se producen tras el ataque de Israel al yacimiento de gas natural de South Pars, que comparten Irán y Qatar. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha prometido que «Israel no volverá a atacar el campo de gas South Pars», si bien ha amenazado con «volar por los aires la totalidad» del yacimiento si Irán volvía a atacar «a un país inocente».
Qatar denunció este jueves ataques iraníes contra parte de su infraestructura energética, después de que el miércoles registrara un impacto que generó un incendio en la refinería de Ras Laffan, la principal de gas natural licuado del país, tras el anuncio de Irán de vengar la agresión contra South Pars. Por su parte, las autoridades de Emiratos Árabes Unidos anunciaron durante la noche del miércoles el cierre de su planta de gas de Habshan, debido a la caída de escombros tras interceptar misiles procedentes de Irán.
«Las instalaciones de gas han sido cerradas«, ha señalado la Oficina de Prensa de Abu Dabi en redes sociales, donde ha anunciado la medida en respuesta a «los incidentes ocurridos en las instalaciones de gas de Habshan y en el yacimiento de Bab, provocados por la caída de escombros tras la interceptación exitosa de misiles». El organismo ha indicado en la misma nota que «no se han registrado heridos» tras el suceso.
Arabia Saudí ha denunciado ataques contra dos refinerías en Riad y ha elevado la tensión regional al advertir que podría emprender acciones militares contra Irán, mientras crece la incertidumbre tras la ofensiva israelí sobre el campo de gas Pars Sur, de la que Donald Trump ha asegurado no haber tenido conocimiento previo.
«Atacar Riad mientras varios diplomáticos se encuentran reunidos no puedo verlo como coincidencia y creo que es la clara señal sobre lo que Irán piensa de la diplomacia. No cree en hablar con sus vecinos, intenta presionarlos«, ha dicho Faisal bin Farhan Al Saud al término de una reunión de cancilleres de países árabes y musulmanes en la capital saudí, según muestra un video difundido por Al Jazeera.
«No va a funcionar, el reino no va a sucumbir a la presión. Por el contrario, esta presión será contraproducente», ha añadido, elevando el tono con Teherán, antes de asegurar que Arabia Saudí se reserva el derecho de tomar acciones militares si fuera necesario. El canciller saudí ha dicho que dos refinerías de Riad fueron alcanzadas por ataques, en declaraciones a la prensa posteriores al mencionado encuentro recogidas por Al Jazeera.
Además, este jueves Irán ha lanzado ataques contra más países de la región. Un dron alcanzó la refinería de la petrolera estatal saudí Aramco de Samref, situada en las costas del mar Rojo, mientras que las defensas antiaéreas de Arabia Saudí interceptaron un misil balístico en la misma zona, próxima al puerto saudí de Yanbu. Según informó en Ministerio de Defensa saudí en sendos comunicados, muy breves, aún se están «evaluando los daños» en la refinería, la más importante en esa zona del país y que procesa 400.000 barriles de crudo al día.
Por otra parte, Kuwait ha confirmado ataques con drones contra las refinerías de Mina al Ahmadi y Mina Abdulá que han provocado sendos incendios. Según ha confirmado la compañía estatal Kuwait Petroleum Corporation (KPC), los equipos de respuesta a emergencias han logrado extinguir los incendios que se produjeron en «ciertas unidades operativas» de las refinerías «tras ataques con drones que tuvieron como objetivo ambas instalaciones a primera hora de este jueves». Los incidentes no provocaron heridos.
Trump se desmarca del ataque a South Pars
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este miércoles (madrugada del jueves en España) que no tenía conocimiento del ataque que Israel ejecutó sobre la planta de gas natural de South Pars. En una publicación donde Trump se desliga del ataque indicó: «Israel, enfurecido por lo ocurrido en Oriente Medio, atacó una importante instalación en Irán conocida como el campo de gas de South Pars. Solo una pequeña parte resultó dañada».
No obstante, tanto el diario digital Axios como dos fuentes israelíes aseguraron también a la cadena de televisión CNN que el ataque israelí había sido previamente coordinado con Estados Unidos. Todo apunta a que Trump alegó desconocer el ataque para apaciguar a Catar, que no había sido avisado con antelación de lo que ocurriría y que, después de que el proyectil israelí impactara este miércoles sobre el enorme campo de gas, contactó a la Casa Blanca y al Pentágono para pedir explicaciones, según Axios.
La amenaza iraní
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró este jueves que seguirá atacando la infraestructura energética de los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico hasta su «completa destrucción», si se repiten los ataques contra instalaciones de Irán.
La noche del miércoles, Teherán atacó la refinería de Ras Laffan en Catar, entre otros objetivos, en respuesta a un bombardeo previo contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, en la costa sur iraní.
Tras el bombardeo a Pars Sur, el cuerpo militar de elite advirtió que las instalaciones petroleras en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar «se han convertido en blancos legítimos y serán atacados en las próximas horas».
En su mensaje, el cuerpo militar iraní indicó que «no tenía intención de extender el alcance de la guerra a las instalaciones petroleras ni de perjudicar las economías de los países amigos y vecinos», pero que con la agresión a Pars Sur, considera que se ha entrado «en una nueva fase de la guerra».
«La necesidad de defender la infraestructura iraní nos obligó a atacar las instalaciones energéticas vinculadas a Estados Unidos y a sus socios», subrayó.
El canciller saudí ha dicho que dos refinerías de Riad fueron alcanzadas por ataques.
Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí han denunciado en la madrugada de este jueves varios ataques iraníes contra su infraestructura energética. Los comunicados se producen tras el ataque de Israel al yacimiento de gas natural de South Pars, que comparten Irán y Qatar. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha prometido que «Israel no volverá a atacar el campo de gas South Pars», si bien ha amenazado con «volar por los aires la totalidad» del yacimiento si Irán volvía a atacar «a un país inocente».
Qatar denunció este jueves ataques iraníes contra parte de su infraestructura energética, después de que el miércoles registrara un impacto que generó un incendio en la refinería de Ras Laffan, la principal de gas natural licuado del país, tras el anuncio de Irán de vengar la agresión contra South Pars. Por su parte, las autoridades de Emiratos Árabes Unidos anunciaron durante la noche del miércoles el cierre de su planta de gas de Habshan, debido a la caída de escombros tras interceptar misiles procedentes de Irán.
«Las instalaciones de gas han sido cerradas«, ha señalado la Oficina de Prensa de Abu Dabi en redes sociales, donde ha anunciado la medida en respuesta a «los incidentes ocurridos en las instalaciones de gas de Habshan y en el yacimiento de Bab, provocados por la caída de escombros tras la interceptación exitosa de misiles». El organismo ha indicado en la misma nota que «no se han registrado heridos» tras el suceso.
Arabia Saudí ha denunciado ataques contra dos refinerías en Riad y ha elevado la tensión regional al advertir que podría emprender acciones militares contra Irán, mientras crece la incertidumbre tras la ofensiva israelí sobre el campo de gas Pars Sur, de la que Donald Trump ha asegurado no haber tenido conocimiento previo.
«Atacar Riad mientras varios diplomáticos se encuentran reunidos no puedo verlo como coincidencia y creo que es la clara señal sobre lo que Irán piensa de la diplomacia. No cree en hablar con sus vecinos, intenta presionarlos«, ha dicho Faisal bin Farhan Al Saud al término de una reunión de cancilleres de países árabes y musulmanes en la capital saudí, según muestra un video difundido por Al Jazeera.
«No va a funcionar, el reino no va a sucumbir a la presión. Por el contrario, esta presión será contraproducente», ha añadido, elevando el tono con Teherán, antes de asegurar que Arabia Saudí se reserva el derecho de tomar acciones militares si fuera necesario. El canciller saudí ha dicho que dos refinerías de Riad fueron alcanzadas por ataques, en declaraciones a la prensa posteriores al mencionado encuentro recogidas por Al Jazeera.
Además, este jueves Irán ha lanzado ataques contra más países de la región. Un dron alcanzó la refinería de la petrolera estatal saudí Aramco de Samref, situada en las costas del mar Rojo, mientras que las defensas antiaéreas de Arabia Saudí interceptaron un misil balístico en la misma zona, próxima al puerto saudí de Yanbu. Según informó en Ministerio de Defensa saudí en sendos comunicados, muy breves, aún se están «evaluando los daños» en la refinería, la más importante en esa zona del país y que procesa 400.000 barriles de crudo al día.
Por otra parte, Kuwait ha confirmado ataques con drones contra las refinerías de Mina al Ahmadi y Mina Abdulá que han provocado sendos incendios. Según ha confirmado la compañía estatal Kuwait Petroleum Corporation (KPC), los equipos de respuesta a emergencias han logrado extinguir los incendios que se produjeron en «ciertas unidades operativas» de las refinerías «tras ataques con drones que tuvieron como objetivo ambas instalaciones a primera hora de este jueves». Los incidentes no provocaron heridos.
Trump se desmarca del ataque a South Pars
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este miércoles (madrugada del jueves en España) que no tenía conocimiento del ataque que Israel ejecutó sobre la planta de gas natural de South Pars. En una publicación donde Trump se desliga del ataque indicó: «Israel, enfurecido por lo ocurrido en Oriente Medio, atacó una importante instalación en Irán conocida como el campo de gas de South Pars. Solo una pequeña parte resultó dañada».
No obstante, tanto el diario digital Axios como dos fuentes israelíes aseguraron también a la cadena de televisión CNN que el ataque israelí había sido previamente coordinado con Estados Unidos. Todo apunta a que Trump alegó desconocer el ataque para apaciguar a Catar, que no había sido avisado con antelación de lo que ocurriría y que, después de que el proyectil israelí impactara este miércoles sobre el enorme campo de gas, contactó a la Casa Blanca y al Pentágono para pedir explicaciones, según Axios.
La amenaza iraní
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró este jueves que seguirá atacando la infraestructura energética de los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico hasta su «completa destrucción», si se repiten los ataques contra instalaciones de Irán.
La noche del miércoles, Teherán atacó la refinería de Ras Laffan en Catar, entre otros objetivos, en respuesta a un bombardeo previo contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, en la costa sur iraní.
Tras el bombardeo a Pars Sur, el cuerpo militar de elite advirtió que las instalaciones petroleras en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar «se han convertido en blancos legítimos y serán atacados en las próximas horas».
En su mensaje, el cuerpo militar iraní indicó que «no tenía intención de extender el alcance de la guerra a las instalaciones petroleras ni de perjudicar las economías de los países amigos y vecinos», pero que con la agresión a Pars Sur, considera que se ha entrado «en una nueva fase de la guerra».
«La necesidad de defender la infraestructura iraní nos obligó a atacar las instalaciones energéticas vinculadas a Estados Unidos y a sus socios», subrayó.
20MINUTOS.ES – Internacional
