Quedan apenas 18 días para que Shakira paralice Madrid con sus 12 conciertos con los que hará historia en la música. La colombiana hará una residencia europea en la capital con unos números que, reconoce ella misma, «abruman».
«Más de 600.000 entradas, la residencia más grande de la historia de Europa, un estadio para 55.000 personas que se levanta en Villaverde, construido para la música y no para el fútbol», analiza la cantante en una carta a El País.
En ella también revela el motivo por el que ha elegido Madrid para esta residencia. «Esto empezó con dolor. Empezó cuando vi a nuestra gente perseguida por el solo hecho de ser latina, familias obligadas a vivir con miedo. Frente a eso, la rabia es legítima. Pero yo elegí responder con una celebración: la más grande que fuéramos capaces de imaginar. Porque la respuesta más poderosa al miedo es existir con toda la fuerza, toda la alegría y toda la dignidad del mundo«, empieza.
«Y para esa celebración elegí Madrid«, escribe la colombiana, que analiza los motivos: «Porque aquí ocurre algo que el mundo merece ver: la inmigración latina no es tolerada, es celebrada. España la ha abrazado, y ese abrazo la ha hecho más joven, más pujante, más creativa. La integración conmueve por su naturalidad, quizás porque hace cinco siglos fueron los españoles quienes cruzaron el océano. Compartimos lengua, memoria, gestos, sobremesas. El Atlántico, entre nosotros, dejó de ser un océano hace mucho tiempo. Es un lazo. De Madrid se dice que quien no es de ningún lado es de aquí».
Además, la artista habla del momento que vive el mundo respecto a las nuevas tecnologías y las redes: «Vivimos una época extraordinaria y peligrosa a la vez. No soy de las que reniegan del futuro, pero ya sabemos algo con certeza: esta época tiene una capacidad inédita de aislarnos. Millones de personas miran la vida de otros a través de una pantalla, cada vez más solas, más ansiosas, más enfermas. La soledad se ha convertido en una epidemia silenciosa que los médicos ya miden como cualquier otra enfermedad. Yo lo he sentido. Tú lo has sentido».
Ante eso, analiza, los latinos tienen «algo que ofrecer»: «No es ciencia, es algo anterior a la ciencia. Está en nuestro ADN cultural: el abrazo, el baile, la mesa compartida, el vínculo como forma de sobrevivir. Somos una cultura que convirtió el dolor en ritmo, que aprendió en cinco siglos de mezcla que nadie se salva solo. El mundo entero lo intuye: por eso nuestra música y nuestro baile cruzan todas las fronteras«.
Y, «con todo el respeto y todo el cariño», hace una propuesta: «No hablemos solo de hispanidad: hablemos de latinidad, un abrazo todavía más amplio. La hispanidad es hermosa, pero se queda corta para todo lo que somos. El español es latino; el portugués, el italiano y el francés también. Y todos los latinoamericanos somos latinos».
«En Madrid somos todos latinos», escribe la colombiana en una carta enviada a ‘El País’.
Quedan apenas 18 días para que Shakira paralice Madrid con sus 12 conciertos con los que hará historia en la música. La colombiana hará una residencia europea en la capital con unos números que, reconoce ella misma, «abruman».
«Más de 600.000 entradas, la residencia más grande de la historia de Europa, un estadio para 55.000 personas que se levanta en Villaverde, construido para la música y no para el fútbol», analiza la cantante en una carta a El País.
En ella también revela el motivo por el que ha elegido Madrid para esta residencia. «Esto empezó con dolor. Empezó cuando vi a nuestra gente perseguida por el solo hecho de ser latina, familias obligadas a vivir con miedo. Frente a eso, la rabia es legítima. Pero yo elegí responder con una celebración: la más grande que fuéramos capaces de imaginar. Porque la respuesta más poderosa al miedo es existir con toda la fuerza, toda la alegría y toda la dignidad del mundo«, empieza.
«Y para esa celebración elegí Madrid«, escribe la colombiana, que analiza los motivos: «Porque aquí ocurre algo que el mundo merece ver: la inmigración latina no es tolerada, es celebrada. España la ha abrazado, y ese abrazo la ha hecho más joven, más pujante, más creativa. La integración conmueve por su naturalidad, quizás porque hace cinco siglos fueron los españoles quienes cruzaron el océano. Compartimos lengua, memoria, gestos, sobremesas. El Atlántico, entre nosotros, dejó de ser un océano hace mucho tiempo. Es un lazo. De Madrid se dice que quien no es de ningún lado es de aquí».
Además, la artista habla del momento que vive el mundo respecto a las nuevas tecnologías y las redes: «Vivimos una época extraordinaria y peligrosa a la vez. No soy de las que reniegan del futuro, pero ya sabemos algo con certeza: esta época tiene una capacidad inédita de aislarnos. Millones de personas miran la vida de otros a través de una pantalla, cada vez más solas, más ansiosas, más enfermas. La soledad se ha convertido en una epidemia silenciosa que los médicos ya miden como cualquier otra enfermedad. Yo lo he sentido. Tú lo has sentido».
Ante eso, analiza, los latinos tienen «algo que ofrecer»: «No es ciencia, es algo anterior a la ciencia. Está en nuestro ADN cultural: el abrazo, el baile, la mesa compartida, el vínculo como forma de sobrevivir. Somos una cultura que convirtió el dolor en ritmo, que aprendió en cinco siglos de mezcla que nadie se salva solo. El mundo entero lo intuye: por eso nuestra música y nuestro baile cruzan todas las fronteras«.
Y, «con todo el respeto y todo el cariño», hace una propuesta: «No hablemos solo de hispanidad: hablemos de latinidad, un abrazo todavía más amplio. La hispanidad es hermosa, pero se queda corta para todo lo que somos. El español es latino; el portugués, el italiano y el francés también. Y todos los latinoamericanos somos latinos».
20MINUTOS.ES – Cultura
