El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el pasado miércoles que Irán «ha liberado» a una mujer de nacionalidad estadounidense retenida desde 2024 en el país y que ya se encuentra volviendo Estados Unidos. Trump ha considerado un «gesto de buena voluntad» por parte de Teherán frente a las sucesivas oleadas de ataques intercambiados desde la pasada semana entre la República Islámica y las fuerzas desplegadas por Washington en Oriente Próximo.
«Irán ha permitido que una ciudadana estadounidense, que fue detenida injustamente en diciembre de 2024 bajo la ‘presidencia’ de ‘Sleepy’ (somnoliento) Joe Biden, abandone el país», ha afirmado en redes sociales, en línea con sus alegaciones de que los resultados electorales que llevaron al expresidente demócrata a la Casa Blanca eran ilegítimos. Al hilo, el magnate republicano, que ha asegurado que la estadounidense supuestamente excarcelada «se encuentra a salvo fuera de Irán y en buen estado», ha agradecido en nombre de Estados Unidos «este gesto de buena voluntad por parte de Irán».
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump agradeció lo que calificó como un «gesto de buena voluntad» por parte de Irán y señaló que Estados Unidos celebra que la ciudadana haya podido abandonar el país.
Jared Genser, abogado de la mujer en cuestión, ha identificado a la mujer como Dena Karari, quien estaría regresando a Estados Unidos. «Me complace enormemente informar que mi clienta, la ciudadana estadounidense Dena Karari, quien estuvo atrapada en Irán desde diciembre de 2024 bajo cargos falsos, ya está libre», ha afirmado en redes, anotando que «se encuentra ahora a salvo y regresa a Estados Unidos» tras agradecer.
Asimismo, ha declarado que «esto no habría sido posible sin los extraordinarios e incansables esfuerzos del presidente Donald Trump, antes de expresar en una publicación difundida poco después su «profundo agradecimiento a la Fundación James Foley (una ONG que aboga por la liberación de estadounidenses detenidos arbitrariamente en el extranjero) a Diana Foley (fundadora de la misma) y, muy especialmente, a Liz Richards», directora de Defensa e Investigación sobre Rehenes de la entidad.
Karari, residente de California de 53 años, cuenta con doble nacionalidad estadounidense e iraní y permanecía retenida en Irán desde que le confiscaran el pasaporte mientras visitaba a unos familiares en la ciudad de Shiraz, en el suroeste del país, en diciembre de 2024, según ha explicado su propio abogado al diario The New York Times.
La detención de ciudadanos estadounidenses en Irán ha sido durante años un punto de tensión entre Washington y Teherán, con varios casos de estadounidenses retenidos bajo acusaciones que el Gobierno de Estados Unidos considera injustas.
La liberación llega en un momento de altas agresiones durante la guerra entre Estados Unidos e Irán y solo pocas horas después de que el Comando Central iniciara una segunda ola de ataques contra diversos objetivos militares en el centro de la República Islámica.
Acusada de espionaje y tenía prohibido salir del país desde hacía más de un año, a la espera de juicio, Karari no fue detenida, pero fue interrogada en varias ocasiones por las autoridades durante el tiempo que pasó atrapada en la República Islámica.
El mandatario ha calificado la liberación como un «gesto de buena voluntad» por parte de Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el pasado miércoles que Irán «ha liberado» a una mujer de nacionalidad estadounidense retenida desde 2024 en el país y que ya se encuentra volviendo Estados Unidos. Trump ha considerado un «gesto de buena voluntad» por parte de Teherán frente a las sucesivas oleadas de ataques intercambiados desde la pasada semana entre la República Islámica y las fuerzas desplegadas por Washington en Oriente Próximo.
«Irán ha permitido que una ciudadana estadounidense, que fue detenida injustamente en diciembre de 2024 bajo la ‘presidencia’ de ‘Sleepy’ (somnoliento) Joe Biden, abandone el país», ha afirmado en redes sociales, en línea con sus alegaciones de que los resultados electorales que llevaron al expresidente demócrata a la Casa Blanca eran ilegítimos. Al hilo, el magnate republicano, que ha asegurado que la estadounidense supuestamente excarcelada «se encuentra a salvo fuera de Irán y en buen estado», ha agradecido en nombre de Estados Unidos «este gesto de buena voluntad por parte de Irán».
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump agradeció lo que calificó como un «gesto de buena voluntad» por parte de Irán y señaló que Estados Unidos celebra que la ciudadana haya podido abandonar el país.
Jared Genser, abogado de la mujer en cuestión, ha identificado a la mujer como Dena Karari, quien estaría regresando a Estados Unidos. «Me complace enormemente informar que mi clienta, la ciudadana estadounidense Dena Karari, quien estuvo atrapada en Irán desde diciembre de 2024 bajo cargos falsos, ya está libre», ha afirmado en redes, anotando que «se encuentra ahora a salvo y regresa a Estados Unidos» tras agradecer.
Asimismo, ha declarado que «esto no habría sido posible sin los extraordinarios e incansables esfuerzos del presidente Donald Trump, antes de expresar en una publicación difundida poco después su «profundo agradecimiento a la Fundación James Foley (una ONG que aboga por la liberación de estadounidenses detenidos arbitrariamente en el extranjero) a Diana Foley (fundadora de la misma) y, muy especialmente, a Liz Richards», directora de Defensa e Investigación sobre Rehenes de la entidad.
Karari, residente de California de 53 años, cuenta con doble nacionalidad estadounidense e iraní y permanecía retenida en Irán desde que le confiscaran el pasaporte mientras visitaba a unos familiares en la ciudad de Shiraz, en el suroeste del país, en diciembre de 2024, según ha explicado su propio abogado al diario The New York Times.
La detención de ciudadanos estadounidenses en Irán ha sido durante años un punto de tensión entre Washington y Teherán, con varios casos de estadounidenses retenidos bajo acusaciones que el Gobierno de Estados Unidos considera injustas.
La liberación llega en un momento de altas agresiones durante la guerra entre Estados Unidos e Irán y solo pocas horas después de que el Comando Central iniciara una segunda ola de ataques contra diversos objetivos militares en el centro de la República Islámica.
Acusada de espionaje y tenía prohibido salir del país desde hacía más de un año, a la espera de juicio, Karari no fue detenida, pero fue interrogada en varias ocasiones por las autoridades durante el tiempo que pasó atrapada en la República Islámica.
20MINUTOS.ES – Internacional
