<p>En este mes de marzo, podemos disfrutar de la observación de varios planetas: Venus, Júpiter y Saturno son bien visibles a simple vista y formarán bonitas conjunciones entre ellos y con la Luna.</p>
En este mes de marzo, podemos disfrutar de la observación de varios planetas: Venus, Júpiter y Saturno son bien visibles a simple vista y formarán bonitas conjunciones entre ell
En este mes de marzo, podemos disfrutar de la observación de varios planetas: Venus, Júpiter y Saturno son bien visibles a simple vista y formarán bonitas conjunciones entre ellos y con la Luna.
Se acerca la primavera y los cielos se quedan despejados de nubes más a menudo, lo que nos permite mirar más arriba para ver la incansable danza de nuestros planetas hermanos. El plenilunio tuvo lugar el pasado martes día 3, así que esta semana tenemos un cuarto menguante que aparece al anochecer ya alto sobre el horizonte este.
Si miramos hacia el lado opuesto, es decir hacia el oeste, un poco después de la puesta de sol, podremos ver un Venus deslumbrante. Este domingo lo tenemos en conjunción con Saturno que resulta más difícil de observar, pues su fulgor es mucho más discreto. Para observar bien esta conjunción conviene situarse en un lugar de buena transparencia atmosférica y con poca contaminación lumínica. Unos buenos prismáticos pueden ayudar a localizar al planeta de los anillos. Y con un pequeño telescopio podremos observar, además de sus anillos, algunos de sus satélites e incluso al lejanísimo Neptuno que también se encuentra en esta misma zona del cielo.
Después del novilunio, que tendrá lugar el día 19, asistiremos al regreso a la Luna en los atardeceres. El sábado 20, al final del día, el finísimo filo de la Luna creciente estará por encima del brillante Venus sobre el horizonte oeste.
Si la atmósfera está suficientemente transparente, podremos ver la luz cenicienta sobre el lado no iluminado de la Luna. La observación de esta bonita conjunción puede servirnos para celebrar la llegada de la primavera en el hemisferio norte, pues el equinoccio se producirá el mismo día 20 a las 15.46 (hora peninsular).
El gigante Júpiter también es observable en el mes de marzo durante gran parte de la noche, muy brillante y desplazándose desde el sudeste hacia el noroeste según pasan las horas. Los días 25 y 26 podemos aprovechar para verlo en conjunción con la Luna ya muy crecida. La escena tendrá lugar en Géminis, cerca de las brillantes Cástor y Pólux. Un buen momento para la observación es tras la puesta de Sol, cuando además de esta conjunción, todavía podemos ver a Venus, aunque mucho más bajo sobre el horizonte oeste (en estas fechas Saturno ya estará por debajo del horizonte).
Y como trasfondo a toda esta danza planetaria, podemos disfrutar aún de las grandes y brillantes constelaciones, como Orión, Taurus y Auriga, las que hacen del cielo invernal un espectáculo único, pero que aún son bien visibles. También destaca ahora Sirio, en el Can Mayor, la estrella más brillante de la bóveda nocturna que tanto ha inspirado a diversas civilizaciones.
Rafael Bachiller es director del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional) y académico de laReal Academia de Doctores de España.
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