El pelo de Donald Trump es una de las características de su aspecto que más comentarios despierta. Este fin de semana, muchos internautas se han percatado de que el presidente de Estados Unidos ha acometido un cambio de look llamativo.
Cuando este viernes bajó del Air Force One en el aeródromo de Morristown, Nueva Jersey, donde hizo escala antes de continuar su viaje a Bedminster para pasar el fin de semana jugando al golf, la proverbial melena rubia de Trump se vio mucho más oscura de lo habitual.
«¿Qué demonios pasa con el pelo de Trump?», se preguntaba un tuitero este sábado. «¿El abuelo se compró una peluca nueva?», bromeaba otro. «¿Qué vibe está dando?», pregunta uno más.
Lo que sí se sabe es que Trump es muy celoso en cuanto al cuidado de su cabello. Su biógrafo, Michael Wolff, explicó el presidente nunca viaja sin su inseparable kit para el cabello, que contiene parches de diferentes tonalidades.
Trump no lo oculta. En 2018, en la Conferencia de Acción Política Conservadora en Maryland, dijo: «Me esfuerzo muchísimo por ocultar mi calvicie, amigos. Trabajo duro para lograrlo». Ese mismo año, el médico de Trump reveló que este toma medicamentos para combatir la calvicie.
Según Wolff, el kit portátil para el cabello se remonta al menos al primer mandato de Trump, cuando su hija mayor, Ivanka, era una de sus asesoras más cercanas.
El tono del cabello del inquilino de la Casa Blanca se vio más oscuro de lo habitual el viernes, cuando se dirigía a su descanso de fin de semana.
El pelo de Donald Trump es una de las características de su aspecto que más comentarios despierta. Este fin de semana, muchos internautas se han percatado de que el presidente de Estados Unidos ha acometido un cambio de look llamativo.
Cuando este viernes bajó del Air Force One en el aeródromo de Morristown, Nueva Jersey, donde hizo escala antes de continuar su viaje a Bedminster para pasar el fin de semana jugando al golf, la proverbial melena rubia de Trump se vio mucho más oscura de lo habitual.
«¿Qué demonios pasa con el pelo de Trump?», se preguntaba un tuitero este sábado. «¿El abuelo se compró una peluca nueva?», bromeaba otro. «¿Qué vibe está dando?», pregunta uno más.
Lo que sí se sabe es que Trump es muy celoso en cuanto al cuidado de su cabello. Su biógrafo, Michael Wolff, explicó el presidente nunca viaja sin su inseparable kit para el cabello, que contiene parches de diferentes tonalidades.
Trump no lo oculta. En 2018, en la Conferencia de Acción Política Conservadora en Maryland, dijo: «Me esfuerzo muchísimo por ocultar mi calvicie, amigos. Trabajo duro para lograrlo». Ese mismo año, el médico de Trump reveló que este toma medicamentos para combatir la calvicie.
Según Wolff, el kit portátil para el cabello se remonta al menos al primer mandato de Trump, cuando su hija mayor, Ivanka, era una de sus asesoras más cercanas.
20MINUTOS.ES – Internacional
