Al menos 17 personas han muerto y 44 han resultado heridas en nuevos bombardeos perpetrados en la madrugada de este miércoles contra la capital de Ucrania, Kiev, y su región, según ha informado el presidente Volodímir Zelenski, después de que el Servicio de Emergencias diera cuenta del ataque y Rusia confirmara una ofensiva en la zona. El mandatario ha lamentado el «devastador golpe» y ha incidido en que se podrían haber salvado muchas vidas si hubieran dispuesto de los misiles interceptores necesarios, en línea con las intensas demandas que viene lanzando a sus socios en las últimas semanas.
Mientras «la alerta aérea en la región continúa», la institución ha señalado que sus unidades están trabajando en cuatro localidades del distrito de Brovari —donde «se han producido incendios de gran magnitud en almacenes de la ciudad» y en aldeas circundantes—, dos del distrito de Bucha y una del distrito de Fastiv, que también han registrado incendios.
Estas han sido las tres zonas en las que se han registrado las víctimas mortales, que, según ha detallado en redes el gobernador de Kiev, Timur Tkachenko, se distribuirían de la siguiente manera: nueve fallecidos en Brovari, cuatro en Buchan y uno en Fastiv. «Rusia ha vuelto a traer muerte y destrucción a nuestra tierra, arrebatando la vida a civiles», ha denunciado Tkachenko, que ha asegurado que «por cada uno de estos crímenes, sin duda, se exigirán responsabilidades».
Por otro lado, el jefe de la administración estatal de la región de Donetsk, Vadim Filashkin, ha ordenado evacuar a los menores de ciertas áreas de Kramatorsk. «Esta es una decisión difícil pero necesaria. La situación de seguridad se está deteriorando, por lo que es inaceptable dejar a los niños bajo una constante amenaza de ataques rusos. Le pido a los padres que no se demoren y que cooperen con los equipos de evacuación», ha señalado en un mensaje redes sociales. La medida afecta a 525 niños de 424 familias residentes en la ciudad, así como en Krasnotorka y Bilenke, en el área metropolitana de Kramatorsk. «Los niños serán evacuados junto con sus padres u otros representantes legales», ha agregado.
Una fuga de amoníaco
El ataque, perpetrado con «misiles balísticos y drones», ha alcanzado numerosos distritos de la región de Kiev, así como la propia capital del país, provocando incendios y derrumbes en infraestructuras y llegando a atrapar a civiles en algunos casos. Según el presidente, en el ataque se utilizaron 24 misiles balísiticos y 115 drones y los objetivos fueron ante todo depósitos de empresas civiles. También hubo ataques a la infraestructura y a una estación de tren. «Esos establecimientos no tienen nada que ver con la guerra. Se trata de una cervecería, una bodega para material de construcción y un centro logístico», ha indicado Zelenski.
Además, han provocado también una fuga de amoníaco, según la Administración Militar de la ciudad, que ha asegurado que «ya ha sido localizada» en un tanque que albergaba 300 litros de la sustancia cuando ha sido alcanzado, si bien ha subrayado que «no existe peligro para la población». La autoridad ha señalado, además, que «los servicios siguen trabajando para subsanar las consecuencias del ataque enemigo».
«Es muy importante que los socios comprendan que los retrasos en los suministros o la falta de preparación para transferir sistemas antibalísticos llevan precisamente a estas terribles víctimas y a esta destrucción«, ha dicho Zelenski en redes sociales, donde ha pedido a los aliados de Ucrania que no estén en disposición de realizar estas entregas, que al menos presionen a Rusia con sanciones.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha hablado con Zelenski y ha recalcado la necesidad de fortalecer las defensas aéreas de Ucrania después de los últimos ataques aéreos rusos. «Hablé con Zelenski sobre los últimos ataques horribles con misiles y drones rusos contra las ciudades de Ucrania. Estoy discutiendo con los Aliados cómo podemos seguir proporcionando a Ucrania las defensas aéreas que necesitan urgentemente», ha compartido Rutte en sus redes sociales.
Rusia confirma el ataque a centros logísticos
Rusia ha confirmado este miércoles que durante la pasada noche lanzó un ataque masivo con misiles y drones contra centros logísticos en Kiev y la región de Kiev, después de que Ucrania denunciara una ofensiva rusa.
«Las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron un ataque masivo con armas de alta precisión de emplazamiento terrestre y drones de largo alcance contra centros logísticos en Kiev y la región de Kiev, utilizados para el almacenamiento y suministro de armamento, así como para la producción y distribución de drones», ha afirmado el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado publicado en MAX.
Asimismo, ha añadido que los militares rusos atacaron «tres buques graneleros al sur de Odesa, que transportaban armas y equipamiento bélico» ucraniano.
El ataque, perpetrado con «misiles balísticos y drones», ha alcanzado numerosos distritos de la región de Kiev.
Al menos 17 personas han muerto y 44 han resultado heridas en nuevos bombardeos perpetrados en la madrugada de este miércoles contra la capital de Ucrania, Kiev, y su región, según ha informado el presidente Volodímir Zelenski, después de que el Servicio de Emergencias diera cuenta del ataque y Rusia confirmara una ofensiva en la zona. El mandatario ha lamentado el «devastador golpe» y ha incidido en que se podrían haber salvado muchas vidas si hubieran dispuesto de los misiles interceptores necesarios, en línea con las intensas demandas que viene lanzando a sus socios en las últimas semanas.
Mientras «la alerta aérea en la región continúa», la institución ha señalado que sus unidades están trabajando en cuatro localidades del distrito de Brovari —donde «se han producido incendios de gran magnitud en almacenes de la ciudad» y en aldeas circundantes—, dos del distrito de Bucha y una del distrito de Fastiv, que también han registrado incendios.
Estas han sido las tres zonas en las que se han registrado las víctimas mortales, que, según ha detallado en redes el gobernador de Kiev, Timur Tkachenko, se distribuirían de la siguiente manera: nueve fallecidos en Brovari, cuatro en Buchan y uno en Fastiv. «Rusia ha vuelto a traer muerte y destrucción a nuestra tierra, arrebatando la vida a civiles», ha denunciado Tkachenko, que ha asegurado que «por cada uno de estos crímenes, sin duda, se exigirán responsabilidades».
Por otro lado, el jefe de la administración estatal de la región de Donetsk, Vadim Filashkin, ha ordenado evacuar a los menores de ciertas áreas de Kramatorsk. «Esta es una decisión difícil pero necesaria. La situación de seguridad se está deteriorando, por lo que es inaceptable dejar a los niños bajo una constante amenaza de ataques rusos. Le pido a los padres que no se demoren y que cooperen con los equipos de evacuación», ha señalado en un mensaje redes sociales. La medida afecta a 525 niños de 424 familias residentes en la ciudad, así como en Krasnotorka y Bilenke, en el área metropolitana de Kramatorsk. «Los niños serán evacuados junto con sus padres u otros representantes legales», ha agregado.
Una fuga de amoníaco
El ataque, perpetrado con «misiles balísticos y drones», ha alcanzado numerosos distritos de la región de Kiev, así como la propia capital del país, provocando incendios y derrumbes en infraestructuras y llegando a atrapar a civiles en algunos casos. Según el presidente, en el ataque se utilizaron 24 misiles balísiticos y 115 drones y los objetivos fueron ante todo depósitos de empresas civiles. También hubo ataques a la infraestructura y a una estación de tren. «Esos establecimientos no tienen nada que ver con la guerra. Se trata de una cervecería, una bodega para material de construcción y un centro logístico», ha indicado Zelenski.
Además, han provocado también una fuga de amoníaco, según la Administración Militar de la ciudad, que ha asegurado que «ya ha sido localizada» en un tanque que albergaba 300 litros de la sustancia cuando ha sido alcanzado, si bien ha subrayado que «no existe peligro para la población». La autoridad ha señalado, además, que «los servicios siguen trabajando para subsanar las consecuencias del ataque enemigo».
«Es muy importante que los socios comprendan que los retrasos en los suministros o la falta de preparación para transferir sistemas antibalísticos llevan precisamente a estas terribles víctimas y a esta destrucción«, ha dicho Zelenski en redes sociales, donde ha pedido a los aliados de Ucrania que no estén en disposición de realizar estas entregas, que al menos presionen a Rusia con sanciones.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha hablado con Zelenski y ha recalcado la necesidad de fortalecer las defensas aéreas de Ucrania después de los últimos ataques aéreos rusos. «Hablé con Zelenski sobre los últimos ataques horribles con misiles y drones rusos contra las ciudades de Ucrania. Estoy discutiendo con los Aliados cómo podemos seguir proporcionando a Ucrania las defensas aéreas que necesitan urgentemente», ha compartido Rutte en sus redes sociales.
Rusia confirma el ataque a centros logísticos
Rusia ha confirmado este miércoles que durante la pasada noche lanzó un ataque masivo con misiles y drones contra centros logísticos en Kiev y la región de Kiev, después de que Ucrania denunciara una ofensiva rusa.
«Las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron un ataque masivo con armas de alta precisión de emplazamiento terrestre y drones de largo alcance contra centros logísticos en Kiev y la región de Kiev, utilizados para el almacenamiento y suministro de armamento, así como para la producción y distribución de drones», ha afirmado el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado publicado en MAX.
Asimismo, ha añadido que los militares rusos atacaron «tres buques graneleros al sur de Odesa, que transportaban armas y equipamiento bélico» ucraniano.
20MINUTOS.ES – Internacional
