Rockstar llevaba años dejando que Grand Theft Auto VI (GTA VI) se explicase a base de imágenes escogidas casi al milímetro. Esta noche ha cambiado de estrategia. El vistazo extendido estrenado en exclusiva en Netflix ha durado 26 minutos, ha sido capturado íntegramente en PlayStation 5 y ha servido para enseñar de forma prolongada cómo se mueve realmente el juego. La primera sensación es bastante clara: el salto no parece estar únicamente en la escala de Vice City, sino en todo lo que ocurre dentro de ella.
El esperado título de Rockstar, considerado uno de los videojuegos más caros jamás creado, ha enseñado nuevas escenas, personajes y pistas sobre la historia de Jason y Lucía
Rockstar llevaba años dejando que Grand Theft Auto VI (GTA VI) se explicase a base de imágenes escogidas casi al milímetro. Esta noche ha cambiado de estrategia. El vistazo extendido estrenado en exclusiva en Netflix ha durado 26 minutos, ha sido capturado íntegramente en PlayStation 5 y ha servido para enseñar de forma prolongada cómo se mueve realmente el juego. La primera sensación es bastante clara: el salto no parece estar únicamente en la escala de Vice City, sino en todo lo que ocurre dentro de ella.
La presentación entra casi directamente en materia. Jason y Lucía llegan a un edificio para recoger mercancía por encargo de Boobie Ike y la operación acaba torciéndose. Aparecen una redada, disparos y una huida que deja ver algo que hasta ahora apenas se intuía: cómo funcionan juntos los dos protagonistas cuando solo manejamos a uno de ellos.
El primer punto destacable es como el jugador controla a Jason mientras Lucía se mueve de forma autónoma, busca cobertura y habla con él durante el tiroteo. No parece una acompañante colocada allí simplemente para seguir al protagonista, sino otra pieza activa de la escena. También aparecen una cobertura más dinámica y remates a cámara lenta que inevitablemente recuerdan a Max Payne.
También han mostrado la gran facilidad con la que el juego pasa de una secuencia controlable a otra cinematográfica sin un corte evidente. En un momento, la cámara se coloca detrás del hombro de Jason y conduce al jugador hasta un laboratorio de droga sin que el nivel de detalle parezca variar. La intención parece clara: caminar, hablar, conducir o entrar en una misión deben sentirse como partes de un mismo mundo.
Y ahí surge probablemente lo más llamativo de estos primeros minutos. Hay persecuciones y tiroteos, por supuesto, pero Rockstar dedica bastante tiempo a enseñar cosas pequeñas. Jason puede acariciar a un perro, fumar un puro o forzar la ventanilla de un coche antes de robarlo. Un descapotable recoge el techo mientras sus ocupantes hablan; la televisión emite anuncios absurdos; en la calle aparecen peleas, todo tipo de personajes a cada cual más llamativo y estrambótico, además de escenas que no parecen estar esperando a que alguien active una misión.
El tiroteo inicial resulta reconocible para cualquiera que haya jugado a un GTA moderno, pero el interior del apartamento de la pareja, los anuncios televisivos y las conversaciones entre ambos muestran un nivel de detalle mucho mayor. Desde una azotea, además, la extensión de Vice City da una primera idea de la enorme escala que puede tener Leonida.
El adelanto también deja bastantes pistas sobre todo lo que podremos hacer cuando no estemos siguiendo una misión. El teléfono vuelve a tener un peso importante: Lucía lo utiliza para escribir a Jason y se muestra una red social repleta de vídeos, personajes excéntricos e influencers, una versión todavía más evidente de la obsesión de GTA por parodiar internet. A eso se suman carreras, baloncesto, submarinismo, navegación, saltos en paracaídas y una vida nocturna que ocupará buena parte de Vice City. Incluso Lucía aparece con distintos peinados y atuendos a lo largo del vídeo, aunque Rockstar todavía no ha explicado hasta dónde llegará la personalización de los protagonistas.
También habrá cambios importantes cuando llegue la policía. GTA VI recupera un nivel máximo de búsqueda de seis estrellas y las persecuciones ya no parecen depender únicamente de acumular delitos hasta llenar un indicador. De hecho, también se muestran unos emoticonos que relacionan la búsqueda policial con la ropa, el aspecto del personaje y el vehículo utilizado. Rockstar todavía no ha explicado oficialmente ese sistema, pero abre la posibilidad de que cambiar de coche o modificar la apariencia tenga utilidad más allá de la simple personalización.
Sin embargo, lo verdaderamente curioso está en los NPC. GTA VI quiera distanciarse realmente de GTA V mostrando una ciudad mucho más viva y dinámica, con eventos aleatorios y todo tipo de personajes que tienen sus propias dinámicas, actuaciones y estilo. Además, también empieza a entenderse mejor la relación entre Jason y Lucía. La comparación con Bonnie y Clyde seguirá siendo inevitable después de verlos atracando gasolineras con el rostro cubierto, pero Rockstar parece interesada en algo más que ofrecer dos personajes intercambiables.
Hablan mientras conducen, discuten sobre los problemas en los que se han metido y se cubren mutuamente cuando comienza la violencia. La pareja funciona como núcleo narrativo y, aparentemente, también como una parte importante de la jugabilidad.
La demostración oficial llega además en un momento especialmente incómodo para el estudio. Durante los últimos días, CyberLeek —un individuo o grupo cuya identidad continúa sin aclararse— ha publicado numerosos fragmentos aparentemente extraídos de una versión jugable de GTA VI. Antes de que Rockstar pudiera enseñar su propuesta en Netflix, ya se había visto a los protagonistas del título haciendo distintas acciones en tiempo real.
El asunto ha escalado, además, al terreno legal. Take-Two solicitó autorización para reclamar a Microsoft y Discord información que pudiera ayudar a identificar a quienes distribuyeron el material. Las peticiones fueron aprobadas y la compañía también presentó solicitudes relacionadas con Google y X. Las filtraciones, por tanto, han dejado de ser simplemente una sucesión de vídeos que Rockstar intenta retirar de internet.
La situación deja una paradoja curiosa. La primera gran demostración oficial de GTA VI ha tenido que competir contra semanas de gameplay no autorizado, pero ver el juego ensamblado cambia bastante la percepción. De hecho, en cuanto el tráiler se estrene en YouTube en unas horas, espera romper internet como hizo en su primer vistazo.
Es demasiado pronto para saber si Rockstar conseguirá mantener semejante densidad durante decenas de horas o cuánto de lo mostrado ha sido cuidadosamente escogido para causar la mejor impresión posible. Pero, después de años midiendo cada tráiler fotograma a fotograma, GTA VI deja por fin una idea bastante más sencilla de explicar: Rockstar no parece querer fabricar simplemente un GTA V más grande. Quiere que Leonida parezca seguir viva incluso cuando el jugador no está con la consola encendida.
Tecnología – Píxel
