El gerundio arrastra una mala fama inmerecida. Durante años se ha repetido que conviene evitarlo, como si fuera una pieza sospechosa de la gramática, pero no es así. Formas como entrando, comiendo, leyendo o durmiendo son perfectamente válidas cuando expresan una acción simultánea o relacionada con el verbo principal. Decir Entró saludando, Estudia escuchando música o Se quedó mirando la ventana no tiene nada de incorrecto.
El problema aparece cuando el gerundio se usa para contar una acción posterior que debería ir en otra forma verbal. En frases como Nació en Valencia, trasladándose años después a Madrid, el traslado ocurre mucho después del nacimiento, de modo que lo más claro sería escribir Nació en Valencia y años después se trasladó a Madrid. Lo mismo pasa con Presentó la solicitud, recibiendo la respuesta dos meses más tarde, donde el gerundio fuerza una relación que no existe. Mejor Presentó la solicitud y recibió la respuesta dos meses más tarde.
También chirría cuando intenta describir una cualidad fija. No suena natural un libro teniendo tapas duras, porque ahí no hay una acción en desarrollo, sino una característica. Lo adecuado sería un libro con tapas duras o un libro que tiene tapas duras. En cambio, sí encaja una niña corriendo por el parque, porque se trata de una acción visible mientras ocurre.
El gerundio no está prohibido y la norma solo pide que no lo usemos como comodín para unir cualquier cosa. Si la acción sucede al mismo tiempo, explica cómo ocurre algo o señala una consecuencia inmediata, suele funcionar bien. Si sirve para encadenar hechos separados en el tiempo, casi siempre conviene cambiarlo por un verbo conjugado.
El gerundio arrastra una mala fama inmerecida. Durante años se ha repetido que conviene evitarlo, como si fuera una pieza sospechosa de la gramática, pero no es así.
El gerundio arrastra una mala fama inmerecida. Durante años se ha repetido que conviene evitarlo, como si fuera una pieza sospechosa de la gramática, pero no es así. Formas como entrando, comiendo, leyendo o durmiendo son perfectamente válidas cuando expresan una acción simultánea o relacionada con el verbo principal. Decir Entró saludando, Estudia escuchando música o Se quedó mirando la ventana no tiene nada de incorrecto.
El problema aparece cuando el gerundio se usa para contar una acción posterior que debería ir en otra forma verbal. En frases como Nació en Valencia, trasladándose años después a Madrid, el traslado ocurre mucho después del nacimiento, de modo que lo más claro sería escribir Nació en Valencia y años después se trasladó a Madrid. Lo mismo pasa con Presentó la solicitud, recibiendo la respuesta dos meses más tarde, donde el gerundio fuerza una relación que no existe. Mejor Presentó la solicitud y recibió la respuesta dos meses más tarde.
También chirría cuando intenta describir una cualidad fija. No suena natural un libro teniendo tapas duras, porque ahí no hay una acción en desarrollo, sino una característica. Lo adecuado sería un libro con tapas duras o un libro que tiene tapas duras. En cambio, sí encaja una niña corriendo por el parque, porque se trata de una acción visible mientras ocurre.
El gerundio no está prohibido y la norma solo pide que no lo usemos como comodín para unir cualquier cosa. Si la acción sucede al mismo tiempo, explica cómo ocurre algo o señala una consecuencia inmediata, suele funcionar bien. Si sirve para encadenar hechos separados en el tiempo, casi siempre conviene cambiarlo por un verbo conjugado.
20MINUTOS.ES – Cultura
