Los servicios ferroviarios del centro, norte y este de Países Bajos han sufrido importantes interrupciones este martes después de que se colocaran deliberadamente tubos, cables y otros objetos sobre las vías en numerosos puntos de la red, en una acción que el gestor público ProRail investiga como un sabotaje.
Las primeras incidencias comenzaron alrededor de las 5.30 horas y provocaron cancelaciones, retrasos y problemas también en varios pasos a nivel. «En varios puntos de la red ferroviaria se han encontrado materiales que fueron colocados allí deliberadamente«, ha informado ProRail, que considera que todo apunta a «una alteración deliberada del tráfico ferroviario provocada por una acción humana».
Entre los materiales encontrados había tubos colocados en los cambios de agujas y cables utilizados para conectar diferentes partes de las vías. Estos objetos pueden interferir con los sistemas que detectan la presencia de trenes y alterar la señalización, provocando que las señales se pongan en rojo e impidiendo la circulación de los convoyes. En Steenwijk, en la provincia de Overijssel, un tren llegó a chocar con uno de los tubos, aunque no descarriló y no se registraron heridos.
La Policía investiga el sabotaje y extrema la vigilancia
ProRail ha denunciado además que algunos objetos volvieron a aparecer después de que sus trabajadores hubieran despejado las vías. «Retiramos los materiales encontrados sobre las vías, pero después volvimos a recibir una notificación de una incidencia en el mismo lugar», ha explicado la compañía.
La Policía neerlandesa ha abierto una investigación para determinar quién está detrás de los hechos y cuál fue su motivación, mientras que ProRail ha reforzado la vigilancia mediante cámaras y patrullas en las zonas afectadas.
Entre los principales puntos perjudicados se encuentran Zwolle, Deventer y Amersfoort, además de conexiones hacia Utrecht y otros puntos del país. La compañía ferroviaria nacional NS ha comenzado a restablecer progresivamente el servicio durante la tarde, aunque ha recomendado a los viajeros consultar sus trayectos antes de acudir a las estaciones.
El sabotaje ferroviario ha coincidido con varios incendios provocados junto a carreteras y autopistas en distintas zonas de Países Bajos, donde se han quemado fardos de heno, palés y neumáticos como parte de protestas de agricultores contra las políticas del Gobierno. Farmers Defence Force (FDF) ha reconocido que estas acciones habían sido debatidas por grupos regionales, aunque ha negado haberlas organizado. Por el momento, no existe ninguna prueba de que los incendios estén relacionados con el sabotaje ferroviario ni las autoridades han atribuido a los agricultores la colocación de objetos sobre las vías.
En plena apertura del curso político
Los incidentes se han producido coincidiendo con el Prinsjesdag, una de las principales jornadas del calendario político neerlandés, en la que se inaugura oficialmente el curso parlamentario y el Gobierno presenta sus presupuestos y planes para el próximo año.
Durante la jornada, el rey Guillermo Alejandro ha pronunciado el tradicional discurso con las principales líneas políticas del Ejecutivo y ha reclamado sentido de comunidad «como antídoto contra la polarización». El monarca ha citado además varios problemas que, a su juicio, «llevan demasiado tiempo esperando una solución», entre ellos la vivienda, las emisiones de nitrógeno, la democracia, el sistema social, la seguridad y el clima.
Las autoridades no han establecido por ahora ninguna relación entre la celebración del Prinsjesdag y el sabotaje ferroviario.
Al menos 24 incidentes han provocado cancelaciones y retrasos en el centro y norte del país. Un tren llegó a chocar con uno de los objetos sin causar heridos.
Los servicios ferroviarios del centro, norte y este de Países Bajos han sufrido importantes interrupciones este martes después de que se colocaran deliberadamente tubos, cables y otros objetos sobre las vías en numerosos puntos de la red, en una acción que el gestor público ProRail investiga como un sabotaje.
Las primeras incidencias comenzaron alrededor de las 5.30 horas y provocaron cancelaciones, retrasos y problemas también en varios pasos a nivel. «En varios puntos de la red ferroviaria se han encontrado materiales que fueron colocados allí deliberadamente«, ha informado ProRail, que considera que todo apunta a «una alteración deliberada del tráfico ferroviario provocada por una acción humana».
Entre los materiales encontrados había tubos colocados en los cambios de agujas y cables utilizados para conectar diferentes partes de las vías. Estos objetos pueden interferir con los sistemas que detectan la presencia de trenes y alterar la señalización, provocando que las señales se pongan en rojo e impidiendo la circulación de los convoyes. En Steenwijk, en la provincia de Overijssel, un tren llegó a chocar con uno de los tubos, aunque no descarriló y no se registraron heridos.
La Policía investiga el sabotaje y extrema la vigilancia
ProRail ha denunciado además que algunos objetos volvieron a aparecer después de que sus trabajadores hubieran despejado las vías. «Retiramos los materiales encontrados sobre las vías, pero después volvimos a recibir una notificación de una incidencia en el mismo lugar», ha explicado la compañía.
La Policía neerlandesa ha abierto una investigación para determinar quién está detrás de los hechos y cuál fue su motivación, mientras que ProRail ha reforzado la vigilancia mediante cámaras y patrullas en las zonas afectadas.
Entre los principales puntos perjudicados se encuentran Zwolle, Deventer y Amersfoort, además de conexiones hacia Utrecht y otros puntos del país. La compañía ferroviaria nacional NS ha comenzado a restablecer progresivamente el servicio durante la tarde, aunque ha recomendado a los viajeros consultar sus trayectos antes de acudir a las estaciones.
El sabotaje ferroviario ha coincidido con varios incendios provocados junto a carreteras y autopistas en distintas zonas de Países Bajos, donde se han quemado fardos de heno, palés y neumáticos como parte de protestas de agricultores contra las políticas del Gobierno. Farmers Defence Force (FDF) ha reconocido que estas acciones habían sido debatidas por grupos regionales, aunque ha negado haberlas organizado. Por el momento, no existe ninguna prueba de que los incendios estén relacionados con el sabotaje ferroviario ni las autoridades han atribuido a los agricultores la colocación de objetos sobre las vías.
En plena apertura del curso político
Los incidentes se han producido coincidiendo con el Prinsjesdag, una de las principales jornadas del calendario político neerlandés, en la que se inaugura oficialmente el curso parlamentario y el Gobierno presenta sus presupuestos y planes para el próximo año.
Durante la jornada, el rey Guillermo Alejandro ha pronunciado el tradicional discurso con las principales líneas políticas del Ejecutivo y ha reclamado sentido de comunidad «como antídoto contra la polarización». El monarca ha citado además varios problemas que, a su juicio, «llevan demasiado tiempo esperando una solución», entre ellos la vivienda, las emisiones de nitrógeno, la democracia, el sistema social, la seguridad y el clima.
Las autoridades no han establecido por ahora ninguna relación entre la celebración del Prinsjesdag y el sabotaje ferroviario.
20MINUTOS.ES – Internacional
