El verano en España va muy ligado a algo tan nuestro como sentarte en una terraza frente a la playa o en la plaza de tu barrio a disfrutar de los días de vacaciones, las tardes más largas o a refrescarte ante una ola de calor. Pero durante los meses de verano el consumo de alcohol aumenta hasta en un 30%, a pesar de que la combinación de bebidas alcohólicas y temperaturas elevadas puede multiplicar los riesgos para la salud: mayor riesgo de accidentes, de golpes de calor y de deshidratación.
Ni los hielos ni el refresco que va con el cóctel o el agua de la birra sirven para hidratarnos. Consumir esta sustancia en verano aumenta los golpes de calor, los accidentes y la deshidratación
El verano en España va muy ligado a algo tan nuestro como sentarte en una terraza frente a la playa o en la plaza de tu barrio a disfrutar de los días de vacaciones, las tardes más largas o a refrescarte ante una ola de calor. Pero durante los meses de verano el consumo de alcohol aumenta hasta en un 30%, a pesar de que la combinación de bebidas alcohólicas y temperaturas elevadas puede multiplicar los riesgos para la salud: mayor riesgo de accidentes, de golpes de calor y de deshidratación.
Podemos pensar que cualquier líquido que bebamos nos está hidratando, incluso pensar que los hielos, el refresco o el zumo que acompañan al cóctel o el alto porcentaje de agua de la cerveza sirve para hidratarnos estos días de calor, pero nada más lejos de la realidad.
El alcohol es un diurético muy potente, más incluso que la cafeína, por lo que hará que nuestros riñones se pongan a fabricar más cantidad de orina y perderemos más cantidad de agua corporal de la que estamos aportando. Esto se debe a que inhibe la liberación de vasopresina, la hormona antidiurética, por lo que el saldo de entrada y salida de agua de nuestro cuerpo será negativo.
Si nos apetece tomar una cerveza en una terraza, la opción recomendada sería elegir una sin alcohol ya que contiene un 95% de agua y no tiene el efecto diurético del alcohol que hemos comentado. En ningún caso vamos a convertirla en nuestra fuente principal de hidratación, eso lo será el agua, pero es una opción refrescante puntual, baja en calorías y que aporta vitaminas del grupo B.
Si aún así se quiere elegir una cerveza con alcohol -y recordando que no existe ningún nivel de consumo totalmente seguro o saludable del mismo-, siguiendo los límites de consumo de bajo riesgo establecidos por el Ministerio de Sanidad, la cantidad máxima sería de una caña de 250ml. Si el contenido alcohólico no supera el 4% podría tener un efecto hidratante neto, pero con la segunda el saldo de hidratación ya sería negativo al empezar a perder más agua de la que ingerimos.
Un remedio contra el calor que era bastante habitual entre nuestros mayores era frotarse alcohol de romero por el cuerpo. Si lo hacemos sí sentiremos un efecto refrescante temporal, pero debemos evitarlo en el caso de personas con piel muy seca o sensible.
Se aplican unas gotas en las piernas, la espalda o el cuello, evitando siempre el contacto con mucosas, heridas abiertas o el rostro, y se masajea aplicando una fricción suave mediante movimientos circulares.
El consumo de alcohol en playas y chiringuitos es algo muy frecuente, especialmente si se celebran fiestas sobre la arena, pero los socorristas saben bien que el 31% de las muertes por ahogamiento están relacionadas con el alcohol y la falsa sensación de control y seguridad que crea en quien lo ingiere. Intentar nadar bajo sus efectos se vuelve casi imposible porque nuestra coordinación está entorpecida.
Ingerir bebidas alcohólicas bajo el sol abrasador puede darnos una sensación momentánea de frescor, pero lo que hará sin que nos demos cuenta es interferir y alterar la termorregulación corporal: los vasos sanguíneos se dilatarán, sudaremos más, fabricaremos más orina, perderemos sales… El corazón latirá con más fuerza para compensar esa pérdida de líquidos y ese aumento de la temperatura corporal, pero, si no lo ayudamos poniéndonos a la sombra y bebiendo agua, el riesgo de golpe de calor se estará multiplicando.
Salud
