Romeo Santos y Prince Royce llevaron la bachata a Madrid, donde ofrecieron este sábado una auténtica masterclass en forma de multitudinario concierto en el Riyadh Air Metropolitano ante más de 60.000 enfervorecidos asistentes, demostrando su buena química, su comunión con su público y que siguen siguendo los reyes del género.
Maestro y aprendiz -antaño, porque se puede decir que ya están prácticamente a la misma altura- tocaron, frente a una audiencia mayoritariamente de toda Latinoamérica, sus mejores éxitos, esos que llevan colocando a estos dos vecinos del Bronx en las primeras listas de ventas y escuchas las últimas dos décadas.
En el estadio del Atlético de Madrid, aunque con 45 minutos de retraso sobre la hora prevista, los artistas ofrecieron un show dinámico que fue prácticamente una fiesta durante las casi dos horas que duró, y que se inició con la canción que da nombre a su gira conjunta, Better late than never (Mejor tarde que nunca), del álbum homónimo que lanzaron en noviembre de 2025.
«¡Madrid, qué bonita esta noche!», exclamó Santos en su primer interacción con el público, ante una larga ovación. «El objetivo es que durante las dos próximas horas, aunque alguno tenga problemas de estrés, que los deje en casa, porque aquí venimos a cantar, bailar y gozar«, remataba el norteamericano.
De ahí pasaron a sus primero éxitos, que llevaron a los asistentes a un viaje nostálgico del que saldrían en contadas ocasiones. Tampoco hacía falta. Asñi, comenzaron enlazando éxitos como La diabla, Eres mía, Te robaré, Stand by Me o Dardos, su tema conjunto más popular y que la gente se sabía entero, lanzado en 2025.
Con el Metropolitano convertido en un gran salón de baile al aire libre, y ya noche cerrada sobre la capital, los artistas, con cambio de traje incluido, más desenfadado, y cada vez más a gusto sobre el escenario, se atrevieron a jugar con el público, al que regalaron movimientos sensuales e incluso un ‘pique’ entre ellos para ver cuántas canciones se sabía, entre las más recientes o las clásicas. El recinto capitalino retumbaba al ritmo de Incondicional, Llévame contigo, Imitadora, Khé?, El clavo o Sensualidad, y alcanzó el clímax con Noche de sexo, de Romeo. Prince se tomó la ‘revancha’ poco minutos después con su Corazón sin cara.
En la recta final, una sorpresa para el público, un medley de las canciones de Aventura como Obsesión, de la que Santos no cantó ni una sola palabra, dejando ese honor al público, que se dejó la garganta en esta canción.
Para terminar por todo lo alto el show, un todoterreno entró al escenario conducido por Santos y con Royce como copiloto para cantar sus dos temas por excelencia y muldialmente conocidos, Darte un beso y Propuesta Indecente, que cerraron esta noche de bachata, baile, pasión y nostalgia en Madrid.
Los dos vecinos del Bronx confirman que son los reyes del género con mucha química entre ambos y ante un público mayoritariamente latino.
Romeo Santos y Prince Royce llevaron la bachata a Madrid, donde ofrecieron este sábado una auténtica masterclass en forma de multitudinario concierto en el Riyadh Air Metropolitano ante más de 60.000 enfervorecidos asistentes, demostrando su buena química, su comunión con su público y que siguen siguendo los reyes del género.
Maestro y aprendiz -antaño, porque se puede decir que ya están prácticamente a la misma altura- tocaron, frente a una audiencia mayoritariamente de toda Latinoamérica, sus mejores éxitos, esos que llevan colocando a estos dos vecinos del Bronx en las primeras listas de ventas y escuchas las últimas dos décadas.
En el estadio del Atlético de Madrid, aunque con 45 minutos de retraso sobre la hora prevista, los artistas ofrecieron un show dinámico que fue prácticamente una fiesta durante las casi dos horas que duró, y que se inició con la canción que da nombre a su gira conjunta, Better late than never(Mejor tarde que nunca), del álbum homónimo que lanzaron en noviembre de 2025.
«¡Madrid, qué bonita esta noche!», exclamó Santos en su primer interacción con el público, ante una larga ovación. «El objetivo es que durante las dos próximas horas, aunque alguno tenga problemas de estrés, que los deje en casa, porque aquí venimos a cantar, bailar y gozar«, remataba el norteamericano.
De ahí pasaron a sus primero éxitos, que llevaron a los asistentes a un viaje nostálgico del que saldrían en contadas ocasiones. Tampoco hacía falta. Asñi, comenzaron enlazando éxitos como La diabla, Eres mía, Te robaré, Stand by Me o Dardos, su tema conjunto más popular y que la gente se sabía entero, lanzado en 2025.
Con el Metropolitano convertido en un gran salón de baile al aire libre, y ya noche cerrada sobre la capital, los artistas, con cambio de traje incluido, más desenfadado, y cada vez más a gusto sobre el escenario, se atrevieron a jugar con el público, al que regalaron movimientos sensuales e incluso un ‘pique’ entre ellos para ver cuántas canciones se sabía, entre las más recientes o las clásicas. El recinto capitalino retumbaba al ritmo de Incondicional, Llévame contigo, Imitadora, Khé?, El clavo o Sensualidad,y alcanzó el clímax con Noche de sexo, de Romeo. Prince se tomó la ‘revancha’ poco minutos después con su Corazón sin cara.
En la recta final, una sorpresa para el público, un medley de las canciones de Aventura como Obsesión, de la que Santos no cantó ni una sola palabra, dejando ese honor al público, que se dejó la garganta en esta canción.
Para terminar por todo lo alto el show, un todoterreno entró al escenario conducido por Santos y con Royce como copiloto para cantar sus dos temas por excelencia y muldialmente conocidos, Darte un beso y Propuesta Indecente, que cerraron esta noche de bachata, baile, pasión y nostalgia en Madrid.
20MINUTOS.ES – Cultura
